Max le da un beso a la morena sin dejar de juguetear con Sabrina, la niña se calma solo de escuchar la voz de su padre, algunos curiosos en la oficina les miran sin disimular pero Laura sigue sintiendo la mirada de alguien sobre ella, siente exactamente lo mismo que sentía cuando iba a la firma de abogados de Alejandro y Tatiana junto a unas cuantas personas más que conocían lo sucedido entre jefe y subordinada la miraban con una mezcla extraña que le costó años en asimilar, la experiencia no le falla y sabe que Max es honesto con ella o de lo contrario en esos mismos momentos pondría el grito en el cielo a causa de su disgusto, pero no es así es más se muestra encantado y ni siquiera ha cerrado la puerta de su oficina. Suspira con tranquilidad, pero tal vez esa mujer la tal Lydia si tenga

