Capítulo 12

2766 Words
Capítulo 12 (Charles) Necesitaba un larga ducha, dormir todo un maldito día, y tener a mis sobrinos y Abby entre mis brazos, poder sentirlos y aspirar su aroma, sabía que en cuanto los estrechara mi corazón se calmaría pero aun no podía hacerlo, era demasiado temprano y no los despertaría. Demoramos solo tres días, mucho menos de lo que habíamos planeado en un inicio, pero yo necesitaba volver, estar separada de mi chica podía conmigo ¿quién diría que una chica tan menuda podía ser la debilidad del Pakham?, y por alguna extraña razón Elliot también se mostraba muy ansioso por volver. Aún tenía los ojos de candase grabados en mi memoria, no pensé que vería temor en ellos, ella siempre fue una mujer altiva y arrogante, sentía miedo eso era claro pero no pensé que sería capaz de exteriorizarlo, y no negare que sentí algo de satisfacción ¿piedad? , nadie de esa familia se merecía siquiera que pensara en esa palabra, sin embargo sabía que cargaría con su muerte, era una mujer después de todo y alguien que estuvo presente en mi vida demasiado tiempo, pero cada vez que recordaba que estuvo a un paso de quitarme al amor de mi vida... cargar con su muerte sería fácil si es que ya no estaba en este mundo siendo un peligro para nosotros. Tener a esos dos canallas bajo mi mismo techo era algo perturbador y esa era la razón por la que juntos con Elliot habíamos decidido bajar el tiempo de ellos aquí, no serían tantos meses como en un principio con algunas semanas bastarían. Pakham – me volví cuando escuche la tenue voz, la doctora, anastasia estaba en su puerta mirándonos, mi corazón se paró. ¿Ocurrió algo? ¿Los bebes están bien? ¿Mi esposa?- ella miro a Elliot quien estaba detrás de mi disculpe por alarmarlo- por más que intentaba concentrar su mirada en mi esta viajaba contantemente a mi hermano – todos están en perfecto estado – suspire aliviado, debía comenzar a relajarme como Abby siempre me decía, estoy seguro que encontrarme tantas veces cerca de un infarto no era algo bueno para la salud - escuche un ruido y Salí a ver que era - mire a mi hermano , ellos tenía una especia de comunicación silenciosa, la misma que Abby y yo teníamos – lo esperábamos para dentro de dos días Si. Las cosas fueron mejor de lo que pensamos – me aleje de ellos pero detuve cuando no sentí a Elliot detrás de mí. Me volteé, estaba parado junto a la chica – ¿Elliot?- el me miro adelántate– la tensión s****l la sentía incluso a unos metros de esos dos, suspire, necesitaba una ducha y a mi esposa, no tenía cabeza para pensar que mierda ocurría con ellos, por lo que seguí mi camino. Abrí la puerta con cuidado, Abby dormían pacíficamente, me acerque a la cama y sonreí ¿cómo había tenido tanta suerte? , algo hice bien en esta maldita vida para poder estar a su lado, arregle un mechón de su pelo que estaba sobre su cara. Era una mujer tan hermosa, bese su frente sin poder resistirme, gracias a dios ella no departo. Me costaba pensar que cuando nos encontramos estaba envuelta en un espiral de sufrimiento. Después de todo este tiempo ella seguía siendo mi primer pensamiento en las mañanas y el último en las noches, sentir su aroma, su presencia se había vuelto en algo vital para mí día a día, era un hombre fuerte pero todo era gracias a ella... Con cuidado de no hacer mucho ruido me dirigí al baño, estaba sudoroso, el viaje había sido largo y cansador, y sentía el aroma a sangre impregnado en mí, nos habíamos bañado antes de abordar el avión sin embargo había sido demasiado rápido por las ansias de volver así que estaba seguro que debía tener rastros de sangre en alguno lugares. Hice un gruñido de satisfacción en cuanto el agua caliente toco mis músculos, el relajo llego de inmediato, definitivamente ya era un maldito hombre hogareño, ¿desde cuándo el agua era mejor aquí que en un hotel? Era extraño pensar en todos los cambios que vendrían a mi vida en unos meses, de hecho se sentía aún más miedo que cuando tome que las riendas de la bratva... un hijo... dios ¿alguna vez había imaginado en esa posición? , ¿Qué tan buen padre seria? ¿Estaría a la altura? ¿El bebé lo querría? sonrió, mientras Abby estuviera a su lado lograría ser un mejor hombre y un buen padre, aquí bajo el agua se prometió que cada día sería mejor. Dejo que sus pensamientos vagaran a su hijo. ¿A quién se parecería? ¿Tendría sus ojos o los de Abby?, el esperaba que los de Abby, ¿y el cabello?, definitivamente el de su chica, ¿sería niño o niña?, estaba tan absorto en sus pensamientos que no sintió la puerta del baño y menos el de la ducha, por lo que cuando unas manos rodearon su cintura dio un pequeño salto y dejo escapar un grito. Mierda... me asustaste – frente a él se encontraba su mejor completamente desnuda. Pues es bastante malo, eso quiere decir que eres un blanco fácil – sin poder evitarlo por más tiempo la envolvió en sus brazos – te extrañe – beso su pecho y él se estremeció No soy un blanco fácil, es solo que estoy en mi casa, en mi baño, podía bajar la guardia – beso su coronilla- excepto si es que mi esposa quiere matarme Pues Pakham es un título a no suena tan mal –el enarco una ceja Líder de los Kray tampoco – ella sonrió Mi tío hablo conmigo – se alejó un poco para poder mirarlo sin problemas, charles lo sabía, Peter se lo comento poco antes de que se marchara, estaba completamente de acuerdo con él y sentía una gran felicidad, no por todo el poder que significaba controlar Rusia, Italia y Londres, si no por que Abby se merecía eso, tendría lo que le correspondía por nacimiento, una especia de compensación por tanto dolor – quería hablar contigo antes de darle una respuesta- hablaremos mañana – beso sus labios y bajo su mano a su vientre que ya comenzaba a redondearse , había estado leyendo sobre embarazo y sabía que ese tema en particular era algo delicado para las mujeres, sin embargo estaba muy ansioso por verla con una gran barriga, ¿ ella lograría ver lo hermosa que se vería? , teniendo a su hijo... dios él se encargaría que lo supiera todos los días - ¿cómo han estado? Bastante bien. aunque te hemos extrañado – sonreí , estaba seguro que no tanto como lo había hecho yo pero no era necesario decirlo, tome su barbilla y pose mis labios delicadamente sobre los de ella, la atraje más a mí, sentir su calor, su mano, sus pechos desnudos estaban siendo una verdadera tortura, ella gimió en su boca y esa parte de su cuerpo departo levantándose listo para la acción , bajo sus labios por el cuello y su mano a su trasero, debía recordarse que estaba embarazada, no podía ser brusco pero estaba costándole más de lo que imaginaba controlarse – charles...- Mmmmmm...- dijo sin apartar sus labios de su piel, Abby le dio un leve empujo para alejarlo - ¿qué ocurre? Ella... ¿esta abajo? – se tensó inmediatamente, la verdad es que no creía que tocarían el tema hasta mañana, bueno tampoco pensó que ella despertaría hasta la mañana, la observo por unos segundos, no quería preocuparla o hacerla sentir insegura pero no podía mentirle con algo así, lo sabrá tarde o temprano. Si, candase y su padre entran en los calabozos – Abby asintió y el la atrajo más a su cuerpo deseando que el agua los empapara a ambos – no debes preocuparte no hay forma que escapen, están bien vigilados y Elliot y yo nos encargamos de rom- me calle antes de decir algo más. Lo entiendo, no quiero detalles confió en ti. ¿todo salió como lo planeaste? – Si- sus brazos rodearon mi cintura y puse mi cabeza en la de ella, me había encargado que ella se mantuviera ignorante a todo lo relacionado con candase, sabía todo de manera general pero no entraría a discutir los planes que teníamos con mi hermano para ellos. Bien- levanto sus ojos y por el brillo que tenía supe que sus próximas palabras no me agradarían -mañana quiero ir a verla – Olvídalo Charles... No- respecto a esto no daría mi brazos a torcer, era una discusión que no ganaría, pero por como sus cejas bajaron estaba seguro que no sería una tarea fácil. Acabas de decir que está bien vigilada- asentí- bien, entonces no podrá hacerme daño Eso no quiere decir que quiera que la veas – ella sonrió, y yo enarque una ceja Hablaremos de esto mañana – estaba listo para replicar cuando se puso de rodillas- ahora te ayudare a relajarte... Xxxxxx Te extrañe – dije mientras la atraía atraje hacia mí, sintiendo su cuerpo, amaba despertar con ella a mi lado También yo – bese su cuello Creo que estoy muy dependiente de ti – ella dio una risa baja. ¿Eso es algo malo? – me puse sobre ella y bese sus labios Claro que no, me tienes completamente a tu mercedes bella dama – sus brazos rodearon mi cuello ¿A mi merced? – mordí su oreja Puedes pedirme lo que quieras amada mí- la mire directamente - que yo lo cumpliré – comencé a bajar mi mano por su pierna Entonces quiero ir a hablar con candase – detuve mis movimientos y levante mi cabeza para mirarla directamente Olvídalo – dije separándome de ella- que manera de cortar el momento – me senté en la cama dispuesto a irme para no tener esta discusión. Suspire, y me volví a acostar a su lado, no importaba si iba a la misma china ella me seguiría, era mejor terminar con esto luego y hacerlo un lugar cómodo. Estas siendo muy testarudo – la mire y enarque una ceja ¿Yo? – Ella asintió – deja ver si comprendo, tú estás hablando de testarudez, tu que cuando te pido que hagas algo por tu seguridad haces exactamente lo contrario – quería reír pero su semblante me dijo que no lo tomaría de buena manera Yo nunca desobedezco – mis ojos se abrieron y espero por la risa por que claramente era una broma Me estas jodiendo Claro que no – no aguante y una carcajada se escapó de mis labios ella me golpeó el brazo con un cojín – no te rías de mi Es que no pudo creer que digas eso en serio Dime alguna vez que eso allá pasado – una larga lista comenzó a pasar por mi cabeza Cuando te pedí que te quedaras en el auto, luego de nuestro matrimonio – sus mejillas se sonrojaron -¿Qué fue lo hiciste? – Ella se quedó en silencio – exacto, bajaste del auto poniéndote en peligro Eso fue un caso excepcional – levante una ceja Y qué me dices cuando te pide que te fueras al maldito refugio en el segundo ataque – Eso fue. Si, si diste un hermoso discurso lo recuerdo pero eso no quita que pusiste tu vida en el peligro – la mire – y no recordare como te dije quédate a mi lado y tu corriste en la dirección opuesta – cada vez que recodaba ese día mi estómago se encogía- Bien tienes tu punto Gracias. Por lo mismo sabes que no me rendiré- bufe Abby Charles Estas siendo insensata Solo quiero hablar con ella, será unos minutos y puedo bajar con el maldito batallones te sientes más seguro - ¿ella siquiera entendía que era mi mundo? No- ella bufo en frustración, no me gustaba ser un dictador, no con ella al menos pero tenía miedo Ella está bajo nuestro techo, no podrá hacerme nada – la mire ella genuinamente creía eso – además mataste a todos sus aliados solo quedan ellos dos – así como todos sus aliados no, aun quedan alguno que otro dando vueltas por el mundo pero ella no tendría que saberlo porque me encargaría de eliminarlos... y luego iría por esos malditos jeques que los habían ayudados en su incursión contra nosotros- Sé que no te harán daño físicamente – y eso no era lo que me preocupaba sino las secuelas, sus emociones, Candase era una maldita perra y le había hecho mucho daño, era la mujer que la intento matar demasiadas veces para querer recordarlo, fue quien le dio los medios a su hermano para que terminara con ella y fue su culpa que casi perdieramos a Luke ¿Tienes miedo de mis emociones? ¿Es eso? Simplemente no sabes lo que es enfrentarse a alguien que te ha hecho tanto daño - tome su mano – yo mismo tuve que contenerme para no matarla – ella se acurruco en mi pecho Entiendo que te preocupes por mí y lo agradezco –bese su frente – pero es algo que necesito ¿No podrías necesitar Cosas más normales? – rio – puedo comprarte un maldito avión rosa si es lo que quieres ¿porque tienes que pedirme siempre lo que no puedo darte? – ella rio más fuerte y se acurruco más hacia mi No quiero un avión y mucho menos rosado – rodé los ojos, la verdad me hubiera gustado que ese fuera su deseo– de hecho creo que te pido cosas muchos más fáciles de conseguir – Abby... Solo serán unos minutos, es mi forma de cerrar el ciclo, ella se ira, necesito sacar esta mierda de mi –sabia a lo que se refería – por favor – la comprendía, maldita sea esta mujer terminaría con mi vida, la apreté más contra mí. Debo amarte demasiado...- beso mis labios, ella había ganado... otra vez xxxxx (Abby) No quiero que entres Owen – estaba en la entrada de la celda donde tenían a Candase. luego de una pequeña discusión Charles había logrado entender que esto era importante para mí, este era el único momento en que podría hacerlo, luego Elliot tomaría las riendas del asunto y ella estaría muerta para mí, no quería saber lo que le harían , no disfrutaría con el dolor de otra persona. Olvídalo – bufe Tú eres mi boevik La orden la recibí del Pakham y estoy completamente de acuerdo con él- estaba lista para discutir cuando el volvió a hablar- le recuerdo que tiene media hora y será medido con mi reloj según esto llevamos 5 minutos discutiendo, Owen... Como lo veo podemos seguir con esto cuanto usted desee pero en 25 minutos me la llevare allá entrado o no – entrecerré mi ojos Está bien – me di la vuelta no dispuesta a perder un solo segundo mas Owen abrió la puerta para mí. El único acercamiento a tortura que conocía era lo visto en las películas, aun no sabía si lo que había vivido en un inicio se consideraba de esta manera, pero no era esto. La habitación era bastante amplia y con muy buena luz y ventilación, estaba muy limpio, podía pasar fácilmente como una habitación de un hotel económico. Mire a la chica sentada en la cama, su cabello estaba en todas direcciones, estaba sucia y con cara demacrada pero no había ningún signo de violencia física. Así que fue por ti que me trajeron a este hermoso lugar – trague, tenía sentido, ¿cómo había pensado que la tenían de verdad aquí? , sonreí, sabía quién era el responsable de esto, cuidaba de mí hasta en los más pequeños detalles. Me había hablado con la cabeza gacha, por lo cuando la levanto y sus ojos se enfocaron en los míos, mi sangre se helo y el pulso dejo de latir por un momento. Sus mejillas estaba sucias con las marcas delas lágrimas y sus ojos estaban teñido por una cortina de miedo pero definitivamente lo que predominaba era el odio... el odio que sentía hacia mí. Mi marido...- la mire – fue mi marido quien te trajo aquí – sonreí – porque él hace todo por mí, incluso armar un hermosos cuarto para que este cómoda junto a una loca como tu Maldita perra- se abalanzó sobre mi tan rápido que no tuve tiempo de reaccionar.  
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