Capítulo 2
(Giorgana)
Comí demasiado, siento que vomitare en cualquier momento
Eres un cerdo Elliot, no era necesario que te comieras toda la maldita barra de comida – aunque claramente la intención de charles era regañarlo, el tono juguetón que uso con él dejaba claro que no le molestaba en los más mínimo. Sonreí la relación de ambos siempre había sido así de unida, muchas veces me provocaba un poco de envidia, me gustaría tener lo que ellos tenía, esa complicidad y entendimiento. Resople, a mí me tocaban dos hermanos sobreprotectores.
Debo aprovechar no todos los días nos invitas a comer
Eres un hijo de perra, siempre los invito – dijo golpeando su hombro
Escuchaste giorgi – dijo Elliot mirándome con una fingida molestia -acaba de llamar perra a nuestra madre – charles me miro con la boca abierta, mientras mi otro hermano se reía, le encantaba molestarlo con eso.
No giorgi eso no es cierto – reí y tome su brazo.
No te preocupes, sé que no es así – bese su mejilla – el idiota de Elliot solo quiere hacernos pelear – dije mirándolo con enfado fingido
Claro, a mí me regañaba y el recibe un beso, algo esta mal aquí – sonreí y pase mi otro brazo poro el suyo y bese su mejillas, adoraba a mis hermanos
Eres un celoso – él se encogió de brazos sin negarlo – ¿que harás cuando tenga novio?
No lo tendrás- ambos chicos hablaron a la vez y yo rodé los ojos.-
Sabes Aidan...
Es un chico inteligente que desapareció en el momento preciso – no discutiría por eso, era la verdad, habían pasado demasiados días sin escuchar su voz y claramente nuestra relación cambio desde la fiesta. Charles y Elliot se daban el mérito de la desaparición de Aidan porque "se asustó con nuestro poder" o "somos demasiado fuertes para él" y" de verdad quería golpear esa cara bonita" sin embargo la razón era una muy distintas, sentí el calor en mis mejillas cuando la recordé.
Gracias por la comida - dije cambiando de tema
Ya era tiempo, hace mucho que no íbamos- era verdad, la dinámica entre nosotros había cambiado desde a hace un tiempo, Elliot y charles tenían más responsabilidades dentro de la bratva lo que dejaba poco tiempo para estas reuniones y luego de que el ultimo se casara estas disminuyeron drásticamente, a veces dudaba que todo este matrimonio fuera conveniencia, me inclinaba por que había algo de amor entre ellos si no ¿porque mi hermano quería pasar cada minuto con ella?
Sí, que no vuelva a pasar – hablo Elliot, volvieron a discutir en ese tono juguetón que usaban cuando estaban solos y no debían ser los chicos fríos de la bratva.
¿Se puede saber porque aun están aquí? – estábamos a pocos pasos de la habitación de charles (la que compartía con su nueva esposa), baje mi mirada, la verdad quería ver al chico que había llegado con ella.
Quiero ver a tu mujer – charles le dio una mirada que helo la sangre – estoy impresionado que aún no quiere salir corriendo solo temo que la tengas amarrada – charle rodo los ojos – uuu quizás si la tienes amarrada pero no debo preocuparme
¡Joder Elliot! ¡Giorgana está presente!
Mierda, lo olvide, lo siento –el de verdad pareció preocupado. Rodé los ojos
Claro y yo no sé nada de sexo – ambos ojos me miraron - tengo 17 por el amor de dios – dije mientras me adelantaba y abría la puerta con cuidado. ambos estaban diciendo algo sobre que aún era una niña cuando se detuvieron detrás de mí, mirando la escena que estaba ante nosotros, charles se adelantó siendo un poco más brusco de lo acostumbrado, dio un paso dentro de la habitación pero al parecer las dos personas que se encontraban dentro no notaron nuestra presencia.
¡Alto a la violencia!- la voz ronca del mucho hizo que mi vello se erizara
¡Mira quien vino a hablar!
¡Joder esa dolió!- sentí como Elliot se estremeció cuando Abby golpeo las partes bajas de su boevik - ¡mis hijos!- pero al parecer a él no le importaba porque seguía riendo, comencé a sentirme incomoda ¿ellos siempre eran así?
¡Eso te pasa por hablar de más!
¡Solo te estaba dando una solución a tú problema!- charles dio un paso adelante cuando Abby tropezó con la alfombra pero se detuvo de inmediato cuando el boevik corrió a ayudarla - – ¿estás bien?... cielo...- mi estómago se contrajo " cielo", Abby se lanzó sobre el quedando sobre su regazo y las manos del chico viajaron automáticamente a su cintura, comenzó a ahogarlo con la almohada entre risas
Se suponía que Abby y mi hermano se habían casado solo por papel, la idea de que había algo más entre ellos comenzó a desvanecerse, quizás era así por parte de mi hermano pero mirando la interacción de la chica dudaba que ella se sintiera igual.
En estricto rigor Abby no hacía nada malo y yo no era quien para juzgar, no sabía los términos que ella mi hermano habían tratado, sin embargo sentí una molestia en mi pecho, no me gustaba que tuviera esa relación con su boevik... ¿por qué debían ser amigos?
¡¡¡i***t!!!- grito entre risas y nunca desde su llegada su voz me pareció más irritante.
Peleas de almohada que sexy- mire a Elliot quien al parecer era el único que estaba disfrutando la escena, solo en ese momento se dieron cuenta de nuestra presencia ¿qué tan concentrado en el otro deben estar para no notar nada a su alrededor?
Yo...-
¡Maldita sea Abby me estabas ahogando!- su boevik saco la almohada de su cara y comenzó a tomar grandes bocanadas de aires sonreí, me alegro, eso le pasa por andar jugando cuando debería estar trabajando -mierda...- dijo sacando a Abby de encima de su cuerpo y poniéndose de pie
(Luke)
Solo tres palabras pasaban por mi cabeza en ese momento... soy hombre muerto... y después de mirar al rostro del opekum no quedaba lugar a dudas
Supongo que las clases van bien- dijo charles con tono frio
Más que bien dijo - Elliot.
Charles...- Abby quería explicarse pero por el rostro de su marido no tendría la más mínima oportunidad
pasee la mirada por el público que teníamos en la entrada, fue en ese momento que note a la muchacha que se quedaba un poco más atrás que sus hermanos, era baja en estatura y si no me fallaba la visión era bastante joven, su piel parecía de porcelana, sus ojos eran de un azul intensos. Incluso desde aquí parecía enfadada... trague sintiéndome incomodo, sus ojos estaban fijos en mi dirección mire hacia atrás esperando el motivo de su enfado sin embargo no había más que un par de cortinas ¿estaba enfadada conmigo? ¿Quizás no le gustaban las cortinas?
Prepara un bolso, en una hora debemos partir – la voz del opekum me trajo de vuelta a la realidad, mire fijamente a los tres y solo en ese entonces note la similitud entre la chica y Elliot, ella debía ser la hija menor del Pakham.
Sin decir ninguna otra palabras los tres, dieron la vuelta saliendo de la habitación, charles fue el encargado de cerrar la puerta con un fuerte portazo, mostrándonos (si es que quedaba alguna duda) su enfado.
Soy hombre muerto...- Abby me miro
Maldita sea- se dio la vuelta y saco un bolso
Ve a prepararte Luke – asentí, saque la cabeza para mirar que no hubiera nadie en el corredor – no seas gallinas
No es a ti a quien le cortaran lo huevos
En fin tu no utilizas los tuyos – me iba a dar la vuelta para decirle sus cuantas verdades cuando la vi parada al pie de escalera.
trague, una sensación extraña subiendo por mi columna vertebral, ella era como un puto fantasma salido de alguna película de terror parada en ese lugar, con sus ojos enfadados fijos en mí y estoy más que seguro que no pestaño en ningún momento ¿ porque parecía que toda su ira iba dirigida a mí? , como si de una revelación divina se tratara lo comprendí, era bastante obvio ahora que lo pensaba. La mucha estaba enfadada porque pensaba que Abby y yo teníamos algo más que una relación de amistad ¿Cómo culparla? , sonreí sin querer, era un hombre atractivo, una clara amenaza hacia su hermano. Era obvio que temía por que interviniera en el matrimonio de ellos y por ende su hermano terminara sufriendo.
Al parecer los hermano tenían más confianza de la que pensaba, seguramente esta mañana charles le había comentado sobre el primer beso de ambos, tal cual Abby me lo había dicho hace algunos minutos.
Salí de la habitación dispuesto a aclarar el mal entendido pero en cuanto di un paso afuera y cerré la puerta ella se dio la vuelta y desapareció por las escaleras.
Bien... aquí todos están más loco de lo que creí.