Mackenzie se levantó sorprendida al mirar a Andrew entrando a su alcoba de una forma agresiva, la puerta se cerró tras él con fuerza —¡¿Qué sucede contigo?! ¡Como puedes ser una salvaje y malvada! Vi lo que hiciste a Jenna —dijo apuntándola con el dedo La chica estaba perpleja pero segundos después comprendió que era el plan de Jenna y por lo visto ella había caído en la trampa de esa mujer —¡Ella está demente! Me ha golpeado primero y… Andrew se acercó a ella, tomó sus brazos extendiéndolos para revisar si tenía lesiones o rasguños —¡Por favor! No tienes ni un golpe, o rasguño. —¡Por qué no fue una gran pelea! Por Dios, jamás la golpeé como te ha dicho, ella me abofeteó y sí, la abofeteé, porque no iba a permitir que me golpeara. —Vi su rostro, Mackenzie, poco te faltó para enviar

