C-9 (srf)

1831 Words
Estoy de vuelta frente al lago, tal y como había planeado con Ofre, aunque me he estado sintiendo más inquieta de lo normal, le recordé con cuidado a Omy que tanto podía revelar y que cosas debía evitar decir, aun cuando su lealtad esté conmigo… esta situación no se me hubiese ocurrido. Escucho como se acerca saltando de una rama a otra, luego aterriza en el suelo, no necesito verlo, puedo oírlo con total claridad, su respiración y sus pisadas se acercan, me doy la vuelta y veo como sonríe con unos brazaletes que parecen hechos de cadenas. —Hola, Lana—no me agrada que diga mi nombre —Omy—se forma a partir de mi sombra y extiende su muñeca —Saturn—su demonio, al igual que Omy, se forma a partir de su sombra, pero es pequeño comparado a Omy, tiene la figura de un niño, también extiende su muñeca Entonces Ofre me pasa uno de los brazaletes y me indica que se lo ponga a Saturn, tan pronto la cadena está puesta, su apariencia cambia, haciendo que crezca en estatura, mas como un adulto. En cambio, cuando Ofre le pone la cadena a Omy, se achica, luego voltea a verme. —Con esto esta listo—Ofre sonríe mientras saca otro brazalete, lo lanza y logro apañarlo—Esto es un gesto de que puedes confiar en que devolveré a Omy intacta—me es difícil creerle—Diviértete—Omy es absorbida por su sombra y se devuelve justo como llego. —Saturn suena como un bonito nombre—tengo hambre, de seguro este es el pecado de la gula—¿Tienes algo que decir? —… ¿puedo hablar cómodamente?—creí que todos los demonios eran desafiantes y de carácter fuerte, me equivoque, este suena muy nervioso Asiento mientras me doy la vuelta y admiro nuevamente el lago. —Usted es muy poderosa—río ante sus palabras—Y también amable —Esas son dos grandes mentiras, mi pequeño pecado—inicio una pequeña onda en el calmo lago—Espero que nos llevemos bien Eso es lo que dije ayer en la noche, de algún modo, cuando tienes como pecado la gula, no importa que tanto comas, no sientes saciedad alguna, pero no es nada a lo que no esté acostumbrada, pasar hambre siempre será la mejor manera de concentrarme en mis estudios. —Eres muy estudiosa—sus susurros son menos cálidos, halagadores, pero menos cálidos—¿No me pedirás información? —No sobre mis estudios, sobre otras cosas, después, cuando no este tan ocupada—estudiar en mi habitación es sumamente tranquilo —¿Me dijiste algo?—Stephanie se quita sus audífonos y me pregunta con cierta preocupación Desde que empecé a estudiar en mi habitación, Stephanie me trae cada comida del día junto con los trabajos que mis profesores le mandan, también se está quedando a dormir donde se supone dormía mi compañera, de algún modo prefiere compartir habitación conmigo a que con su ruidosa compañera. —¿Cómo encontraste a Chiran?—mi compañera es bastante escurridiza —Le pedí ayuda a algunos amigos—los puntos fuertes de Stephanie son su rápida manera de hacer amigos y la excelente comunicación que mantiene con ellos—Aunque fue difícil encontrarla, pasa mucho tiempo en las azoteas —Ya veo—me devolví a mis anotaciones—Estaba un poco curiosa, solo sé su nombre porque esta en la placa de la puerta, pero no me topaba con ella —Duerme al medio día, así que mientras tu estabas en clases, ella venía a dormir—los amigos de Stephanie a veces son un poco aterradores —Eso tiene sentido—casi creí que me evitaba a propósito ¿No sería eso algo infantil? Ni siquiera la conozco, solo sé que es una estudiante de primer año. Cuando Stephanie sale de la habitación para pasar tiempo con Wyde o por sus clases, me escabullo al bosque y hablo con Saturn. —¿Cómo es el infierno?—está pregunta parece sorprenderle —Es bastante organizado—esa no es la respuesta que esperaba—Es como un edificio corporativo, bastante limpio y silencioso —¿Sabes que son los miembros de las casas y los clanes?—¿son humanos?¿Demonios? ¿Algo más? —Eran mayormente demonios que poseyeron animales y luego… cuando recibieron sacrificios humanos, tomaron sus cuerpos—demonios… y animales, en cierto modo—Las Casas prefirieron mantener un gran número de miembros, disipando su sangre y olvidándose del linaje que tenían como demonios—linaje demoníaco, me suena a poder—Los Clanes priorizaron mantener su linaje, se volvieron más poderosos con el pasar de los tiempos, incluso mantienen algunas Casas bajo su protección—Kaeria no explicó nada parecido a esto, supongo que se guardo los detalles que quiso Saturn parece confundido así que le doy un respiro. —Puedes preguntarme también si así lo deseas—le sonrío para que no se sienta amenazado —¿E-es cierto que no pertenece a ninguna de las Casas?—parece preocupado —Completamente cierto—hubiese sido genial si pudieses ignorar que todo esto ocurría mientras estudiaba para trabajar encerrada en un laboratorio—Yo era una humana más hasta que la carta me encontró —…¿humana?—parece no comprender —Difícil de creer cuando un pecado estaba pegado a mí desde antes de que llegase la carta y parece que tengo una fuerza anormal—incluso podría decir que todo fue planeado por Nox, pero eso sería vanagloriarme demasiado, ese condenado dios menor no me ve como nada más que algo entretenido con lo cual jugar—Ignoraba completamente todo lo que ocurría en las sombras Mantuvo silencio un rato y entonces retome con preguntas. —¿Tienes alguna idea de porqué Ofre quería tomar prestada a Omy?—me imagino un par de escenarios interesantes, prefiero escuchar lo que Saturn tenga que decir al respecto —El pecado de la Ira no solo ofrece una fuerza impensable, sino también intimidación inconsciente—es como un repelente—Es bastante eficiente para combates —¿Tú que ofreces aparte de tener hambre siempre?—se lo pensó unos segundos —Puedes comer cualquier cosa sin que te haga daño—se oía feliz —¿Veneno?—eso suena interesante —Sí, de todo Lo pensé mientras la brisa de finales de primavera ondeaba mi cabello despacio, el olor de las flores silvestres del bosque es tenue y calmante, los rayos de sol que se cuelan entre el espeso follaje de estos árboles de coníferas pintan sombras de hojas agrupadas en el pasto suave. Me acuesto en el suelo y respiro hondo, recuerdo momentáneamente a mis abuelos y vuelvo a levantarme del suelo. —¿De dónde salen los pecados?—Saturn se mantuvo en silencio—¿Lo sabes?—asiente—¿No me responderás? Tomo aire y cuando exhalo, todo el bosque se volvió oscuro, estaba por levantarme y correr cuando empezó a dibujar en la oscuridad, con algo parecido a un marcador rojo, como si de sangre se tratase… —Dios odia todo lo malo—dibujo algo parecido a un sol—Y como no podía odiar la nada, nos dio nombres—del sol, se partieron siete rayos—Nos culpo por corromper a la primera humana—los rayos dieron a parar en una flor—Pero nosotros empezamos a existir después de la llegada de la primera humana—ahora de la flor salen los siete rayos—Nuestras existencias no llegaron a concretarse hasta que llegaron más humanos—de los rayos se alumbran mas flores, mas pequeñas—Entre más humanos, más nos esparcimos—los rayos se juntaron e iluminaron una enorme pradera de flores—Somos lo que no se debe hacer cuando se tiene libre albedrío —Me parece injusto—hice que perdiera la concentración y volvimos a estar en el bosque—Ustedes no desearon existir en primer lugar —Eres muy extraña—se rio… ¿de mí? —Lo sé—me levanto del suelo—Vamos, Saturn, necesito que investigues algo por mi —Haré lo mejor que pueda—me gustaría confiar en sus palabras, sin embargo, no es solo un pecado, si no que también trabaja con Ofre, y ese me da muy mala espina por razones que sigo intentando descubrir Después de darle su misión y verle desaparecer, me devuelvo al dormitorio antes de que Stephanie se de cuenta de que no estoy tan estática como debería. Algo extraño ocurre cuando vuelvo al dormitorio. Me topo con Chiran. Mientras yo estaba entrando por la ventana. —Por favor no le digas a Stephanie, ni a Wyde o a Obeur—intento sonar lo menos desesperada posible, no funciona —Creí que tu condición era terrible—sus ojos verde pardo me juzgan de la misma manera que mis profesores después de terminar de exponer algún proyecto —Quería algo de aire fresco, estar encerrada me da ansiedad—no estoy mintiendo con eso, odio estar encerrada por demasiado tiempo No sufro de claustrofobia, solo prefiero los espacios llenos de naturaleza. Chiran me ve de la cabeza a los pies, luego suspira y asiente. —Muchas gracias—ahora que la veo bien, es como de la estatura de Kaeria, aunque su corte de pelo hasta los hombros la hace lucir ligeramente alta —De nada—mantenemos la mirada la una a la otra por unos segundos, luego devuelve su mirada a la puerta—Adiós—sale de la habitación y siento que es la primera conversación que he tenido con Chiran Loez Su voz sonaba baja y seria, no enojada o aburrida, además de que su vestimenta es bastante abrigada para esta época del año. Duermo un poco antes de que llegue Stephanie, mi mente necesitaba un ligero descanso después de toda la información que recibió gracias a Saturn. Camino por los silenciosos pasillos del dormitorio, la carta me sigue, Omy sigue a la carta y Nox sigue a Omy, cuando me doy la vuelta tengo el arco y las flechas en mis manos, apuntando directamente a la cabeza, pero de su boca brota sangre putrefacta y negra, intento apuntar a su cabeza, las manos me tiemblan y siento que el corazón se me saldrá del pecho, Omy es atrapada por Nox y estos dos son tragados por la oscuridad que poco a poco está rodeándonos a la carta y a mí, solo he hecho apartar la vista un momento y la carta se volvió una mujer embarazada con el vientre abierto justo a la mitad, muchas flores rojas brotan de la abertura y ella me ve con ojos llenos de compasión. Disparo. Despierto. Vómito. +Dormí mucho, no me arrepiento (9/10/2021)+
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