-Oh, mira, una cosa más que tenemos en común. Mi hermanastro también me odia, digo, mientras el dolor que siempre causa ese pensamiento resurge en mi pecho. Tengo que parpadear para contener las lágrimas. No hay forma de que vaya a llorar frente a una audiencia. Rent me entrega las pastillas y la hierba que han traído para mí y le doy el dinero por ello. -Puedes hacer fiesta cuando quieras, mejor amiga, le digo a Serena. -Ooo, estoy dentro, dice riendo. -Por mucho que me encantaría escuchar a los dos riendo sin parar, tenemos cosas que hacer. Así que es hora de irse, dice Chris. Serena y yo comenzamos a reír de nuevo. No tenemos idea de qué es tan gracioso, pero no podemos contenernos. -¡Está bien, vamos! dice Rent, levantando a Serena y echándola sobre su hombro, mientras Zack hace

