–¿Café o té? –Cerveza. –¿Cerveza, por la mañana?–enarqué una ceja. –Sí, ¿algún problema? –Bueno, solo queda una, tú sabrás. Me preparé una de las infusiones que Lau me había recomendado, Carlos sacó la última lata del refrigerador y nos sentamos en el salón a ver la noticias. Los nuevos casos iban aumentando de forma alarmante, y la cifra de fallecidos era mayor cada día que pasaba. No importaba que canal pusiera, todo lo que veía frente a mi eran imágenes de hospitales, niños enfermos, médicos. –¿Podrías cambiar el canal de nuevo? –pegunté llevándome la tasa a los labios. –Es el último –respondió con el mando a distancia en la mano. –Prueba de nuevo –volví a sorber la infusión. –Es todo lo que hay… –Seguro hay alguno que no has puesto. –Te dije que ese era el último. –¡Pues ap

