La presentación de mi hijo fue de lo mas emocionante no solo porque es mi pequeño hombrecito si no por la forma en la que hablo de su historia. Mis lagrimas salieron al ver la foto de mi amiga y su esposo cuando lo tomaron como padres sustitutos. Mi corazon latió con fuerza cuando dijo " con mucho gusto les presento a mis padres. "
Estoy tan orgullosa de él enfrento a ese chico Nick que lo molestaba. Él creía que ganaba por burlarse de todos los niños, pero lo que no sabe es que los hace cada vez mas fuerte. Mi hombrecito lo demostró muy bien en su presentación.
Al finalizar la clase fuimos a cenar verlos interactuar me llenó el corazón aun mas cuando Elek le llamó hijo.
No puedo creer lo mucho que le cambio este pequeño el alma de ese hombre frio que una vez estuvo casado con mi amiga. La extrañó tanto, pero le prometí nunca bajar los brazos.
— ¿ Como estuvo el trabajo ? — Pregunta Elek al verme ingresar por la puerta. —
— Agotador. ¿ Vieron la entrevista ?. — Voy a la cocina a tomar un poco de agua. —
— Si. Te luciste mucho.
— Gracias. — Enjuago el vaso que use, hurto dentro de la heladera el almuerzo que mamá me dejo. Como un poco de Lasaña para reponer fuerzas. — ¿ Me acompañas a buscar a Haniel ?
— Por supuesto. — Dice apagando la laptop. —
— Ok lavo mis dientes y vamos. — Voy a mi habitación ingreso al baño al finalizar lavo mis manos, me miro al espejo. Coloco un poco de labial y salgo. —
Salimos rumbo al colegio de Haniel, el recorrido es tranquilo hablamos de todo un poco. Hasta recordamos las anécdotas que vivimos con Alaia las buenas y las malas también, porque de ellas aprendemos. Él sonrie al recordar a su amada esposa, yo suspiro porque me hace mucha falta, ella estaría muy orgullosa de hasta donde llegue con mi vida.
Llegamos a nuestro destino, el se baja y abre mi puerta, me ayuda a bajar, comenzamos a caminar a la entrada siento que la mano de Ball se posa en mi espalda baja, no digo nada porque estoy disfrutando de sus atenciones.
— Hola directora Amanda. Maestra More.
— Hola Señor y Señora Ball. — Dicen las dos. Es inevitable no darse cuenta de como la Maestra More mira Elek. — Dentro de unos minutos estarán saliendo. Están en una charla que les están dando, pero ya deben estar terminando.
— Gracias.
— Disculpa Arisha me están llamando desde Argentina.
— Claro, atiende. — Se aleja un poco. —
— Hello Arisha. — Me saluda la mamá de Isabella. —
— Hi Leia, how are you ?
— I'm fine dear. — Sostiene su cartera de forma elegante. —
— Why do you smile ? — Pregunto sonriendo porque es lo que me causa la excreción de su rostro. De inmediato varias madres se me acercan. —
— Dear, is he single? — ¿ Leila una mujer casada mama de una compañera de Haniel me pregunta si Elek es soltero ? —
— What a beautiful man Arisha. — La madre de Nick, si el chico que molestaba a mi hijo me pregunta por Elek también. —
— Would look great next to me. — Dice Bety de forma coqueta. Ya comienzan a molestarme estas regaladas. —
— Well well. Women, please leave my friend alone.. — Leia me defiende. ¿ Que les pasa a estas mujeres. ? —
El timbre suena por fin ya no soportaba mas a estas mujeres. Elek regresa a mi lado, vemos en silencio como todos los chicos comienzan a correr abrazar a sus madres y padres.
— ¡¡ Mamá Papá !! — Mi hombrecito corre a nuestro lado. —
— Hola campeón. ¿ Como te fue hoy. ?
— Excellent.
— That's great.
— Are you hungry. — Le pregunto. —
— Oh yeah.
Elek lo abraza por los hombros mientras yo le recibo su pesada mochila, le ayudamos a subir a la parte de atrás abrocho su cinturón y beso su cabeza. Salgo para subir a mi lugar pero él hombre que me tiene loca me detiene colocándose delante mío, lo miro extrañada el me sonrie abre la puerta para mi toma mi mano para besar mis nudillos me ayuda a subir para luego cerrar la puerta y caminar con porte elegante a su lugar de piloto.
— ¿ Listos ?
— Si papi.
— Me encanta que me llames así. — Elek lo mira por el retrovisor, el rostro de Haniel se ilumina. —
— Mañana es día de llevar mochilas locas.
— ¿ Mochilas locas ?
— Si, tienen que llevar algo que les sirva como bolso pero no las mochilas.
— Mira que ingenio.
Todo el camino la pasamos hablando de cosas divertidas, escuchar reír a los dos hombres que me tiene enamorada me acelera el corazón.
Llegamos a un edificio nos indica subir a un elevador me entretengo mirando el pasar de los números, siento que me toman la mano miro me encuentro con que Ball me mira con ojos de amor, me sonrie eso me derrite, la puerta se abre dejando ver un restaurante la hostess nos pregunta si tenemos reserva mi acompañante dice que si, le da su apellido. La joven nos indica educadamente el camino, el lugar es elegante y moderno tiene ventanales inmensos que nos dejan ver afuera las mesas están acompañadas de unas sillones individuales que se ven muy cómodos.
Comimos de lo mejore, conocimos al chef quien es muy joven pero tiene mucho talento porque Haniel quedo encantado con su comida. Salimos del restaurante y decidimos dar un paseo por la ciudad ni si quiera nos damos cuenta cuan rápido pasaron las horas debemos volver porque mamá iría con Santiago.
Llegamos a casa ellos ya cenaron al igual que nosotros así que pedimos un postre a domicilio.
Veo que mami esta tan feliz con Santi se le nota que esta enamorada.
Mi futuro padre se retira ya que tiene unos asuntos que atender, mami se va a dormir ya que es tarde y mañana tiene mucho trabajo en el taller.
Elek ayuda a Haniel a buscar algo que le sirva como mochila.
Me quedo ordenando porque la empleada no vino hoy se reporto enferma así que me toca limpiar a mi.
Estoy terminando de limpiar las ultimas cosas, me giro para colocar las fuentes en su lugar el pie se me dobla pero unos brazos me sostienen antes de tocar el piso me arrastran hasta quedar sumamente cerca. Nuestros rostros se mantiene tan cerca que puedo sentir su aliento chocar contra mis labios. Nos observamos con tanto deseo, mi corazón late a mi por hora soy la primera en ceder, no soporto tenerlo tan cerca y disfrutar de sus labios. De un solo movimiento Elek me levanta dejándome sentada en la isla mis manos pasan a su cabello despeinándole sus manos se aferran a mi cintura. Nos separamos agitados, nuestras miradas se dicen todo pero debo confesarlo.
— Mis sentimientos por vos nunca se agotaron. — Lo veo sonreír. Deja un suave beso en mis labios. —
— Nunca deje de amarte. — Le sonrió vuelvo a besarlo. Lo abrazo, hundo mi rostro en su cuello y disfruto de su aroma. — ¿ Que paso con Noah ? — Me alejo, tomo su rostro entre mis manos. —
— Noah renuncio. No lo he visto desde nuestra ultima pelea, en la cual me dejo en claro que si no me dejaba ser dominada lo nuestro no funcionaria.
— Dime la verdad Arisha ¿ El te golpeo alguna vez ?
Me encanta que salga su modo protector. Sin poder aguantar lo acerco envuelvo mis piernas alrededor de él y lo beso con fuerza y pasión, mucha pasión. Nos alejamos agitados mucho mas que antes.
— No. Noah jamás me toco. Solo era mal humorado, decidí no buscarlo porque me di cuenta que solo era un juguete para él.
Ahora es él quien se apodera de mis labios sin querer soltarme en el parlante de la casa comienza a cantar Teddy Swims Lose Control dándole un momento electrizante al encuentro.
— Elek...Elek. — Él se aleja a duras penas afirma su frente sobre la mía. — Necito ir despacio
— Lo que digas mi reina. — Comienza a dejar cortos besos por todo mi rostro causándome risa. — ¿ Recuerdas la llamada ?
— Si ¿ Quien era ?
— Debo volver.
— A ¿ Argentina ?
— Si. Hay algo que requiere mi presencia con urgencia. — Hago un puchero porque no quiero dejarlo ir. —
— ¿ Volverás ?
— Claro que si. Ahora que los recupere nos los dejare ir.
Me toma en brazos haciéndome reír, debo ocultar mi rostro en su cuello para no hacer ruido. Camina hasta mi habitación al ingresar me baja, le dejo un casto beso y corro al baño. Cuando salgo el ingresa, lo espero en la cama cuando esta listo se acomoda a mi lado encontrando en su camino mis labios.
Disfruto de su compañía y su calor hasta quedarme dormida por completa.