Este es el fin mas doloroso

1565 Words
Miro una y otra vez mi ropero. Necesito un atuendo al que Owen le agrade. Según él me visto provocativa. Fuimos invitados a la cena de fin de año que organiza el canal. De todos los vestido que elegí no le gusto ninguno lo que es rato por que no tienen escotes reveladores, ni espaldas descubiertas. Tienen una pequeña manga qué cubre mis brazos. No se que es lo que quiere. Ya no tengo opciones. – Owen. – ¿Si nena? – Está con su mirada en la computadora pero al ver que me acerco la cierra. Se a los lugares a los que entra. Muchas veces recibí su correspondencia y vi sus cuentas. En lo que gasta su dinero. No soy idiota. Disfruta de la asquerosidad del Internet creyendo que no me doy cuenta de lo que ve. – – Me acompañas a comprar un vestido para la fiesta. Tu decides el que más te guste. Es la única manera de no pelear. Darle a elegir a él. – Claro nena. Vamos. Salimos de mi casa al centro comercial. Después de 1 hora viendo vestidos hermosos decidió por uno n***o cuello alto y manda 3/4. La chica del local me observa por que sabe que no me favorece. Pero no dice nada solo sonríe con tristeza. ¿ Todo el mundo sabe lo que vivo ?. ¿ Así vivía mi madre ?. Llena de miedo, avergonzada de pedir ayuda. Después de comprar nos dirigimos a un restaurante para almorzar. Luego de pedir la orden voy al baño, al volver veo desde lejos como coquetea con una camarera muy bella. Cuando me ven llegar se hacen los desentendidos. El día de la fiesta llegó. Como siempre mi novio controlaba todo lo que hacía, lo que comía, con quien hablaba. Lo bueno de esta noche es que pude ver a mi amiga y su esposo. Se veían guapos. Él como siempre cuidando de ella. Mi valiente amiga está mucho mejor. Tuvo una recaída más, una fuerte hemorragia la tuvo internada casi una semana. Dijo que dentro de poco me mandara otra carta. La cena estuvo bien. Comenzamos un nuevo año. Todo esta tranquilo Owen se a calmado. Recibí un llamado de mi jefe para ver a un testigo de un crimen. Pero pidió ser visto en privado así que me estoy terminando de en listar, verifico mi bolso. – ¿ Donde vas? – Christopher me llamó, pidió que vaya a ver a un testigo de un crimen. – ¿ Y tan arreglada vas? ¿ Seguro que es un testigo ?. – Seguro amor. Lo es, llama al jefe y comprueba. Y sin dudar lo hace. Esta un rato hablando y sutilmente le pregunta a mi jefe si es verdad lo de testigo. Cuando corta se acerca me toma del rostro y me besa. – Ve pero no tardes. – Gracias. Nos vemos en un rato. No note cuánto tiempo estuve hablando con el testigo. Ni cuantas horas pasaron. Una mano me saca de mi concentración Owen apareció en el restaurante en el que nos encontramos. – Amor vine a verte. Demostraste mucho en llegar a casa. - Besa mi cabeza, pasa su mano a mi cuello, produciendo un escalofrió por todo el cuerpo. - – Perdón se me paso el tiempo. Él es Santiago. Me estaba contando en detalle lo que vio. – ¿ Ya terminaron ? – Eeehhh si. Santiago si recuerdas algo más ¿ Me puedes llamar ? – Y si mejor llamas a la oficina y le dices a su secretaria. - Lo miro sorprendida. Puedo ver en sus ojos que sus celos volvieron. - – Eso es todo. Gracias por tu ayuda Santiago. El hombre se va. Sus ojos me dicen lo mismo que todos. Que escape de Owen. – Te estaba coqueteando. – ¿ Qué ?. NO, No. - Pone su mano en mi hombro y lo aprieta. Mi corazón late rápido. Veo si hay alguien cerca por si la cosa se pone fea pero no lo hay. Eso es malo muy malo. - – No mientas Arisha. Estuve todo este tiempo afuera y vi como le sonreías. – Amor solo era amable con él. Fue testigo. - Me sujeta del cabello y tira mi pelo para atrás. - – No me quieras ver la cara amor. Te conozco. – Golpea mi rostro contra la meza aturdiéndome. – Vamos arreglar cuentas en casa amor. – acaricia mi rostro. Su amenaza me aterra. Siento como me aplasta el cráneo contra la meza. Estoy esperando que todo pase rápido. – – ¡¡ Owen!!. - Un fuerte grito llamando su nombre lo aleja. Cuando me incorporo veo a Elek que lo toma por el cuello y lo aleja de mi lado. Me paralizo por colpleto. No puedo habla. - – ¿ Qué fue lo que te dije maldito imbéciles ? ¿ Lo recuerdas ? – El rostro de mi novio esta rojo. – – Tranquilo amigo. No le hice nada. – ¿ Golpear su rostro sobre la mesa? – Lo empuja – y aplastar su cráneo – Lo vuelve a empujar – ¿ No es nada ? Eh ¿ No es nada ? – La sangre salpica en todos lados cuando Elek golpe su rostro una y otra vez. Me levanto me meto entre medio de los dos. – – Elek para, por favor para – Pido llorando. Pero no lloro por Owen, lo hago por las veces que le mentí a ellos diciendo que estaba bien y no podía ir por estar "indispuesta". Por cada amenaza que Owen hacia hacia mis amigos. – Elek piensa en Alaia. Se pondría mal si sabe que estuviste en una pelea. – Su pecho sube y baja agitado. Sus brazos me rodean, me abraza, es ahí cuando puedo sentir que estoy protegida. – – Sáquenlo de aquí. Escucha enfermo. La próxima vez que te acerques a ella juro que te fundirás en prisión y no será linda tu estadía allí. – Solo escucho que Owen pelea con las personas que lo sacan del lugar, pero no lo veo irse. – ¿ Cuantas veces te golpeo. ? – No puedo hablar de solo pensar en cuantas veces estuve en el lugar en que estuvo mi madre ¿ Como llegue a este lugar sabiendo que no es sano ? – Arisha – – No lo se. Lo hacía cuando algo no le gustaba. O si me veía hablar con algún compañero enloquecía. Tuve que evitar salir a cubrir notas por sus celos. – Elek me ayuda a sentar en la mesa en donde estábamos. – ¿ Como supiste donde estaba ? – Tenía una reunión con unos socios. Lo vi llegar. Vi como te sujeto del hombro. Le pedí a mis socios que suspendiéramos la reunió para otro día porque sabía que esto se saldría de control. – Lo siento Elek. Debiste haber seguido con tu trabajo. – ¿ Y dejar que ese imbécil te lastimara. ? – Le prometí a mi esposa el día que nos unimos qué cuidaría de ella y de su familia. Y tu eres su familia. – Escuchar qué dice eso me quiebra en mil pedazos. Me abraza y lloro hasta ya no tener lagrimas. – – Gracias por acompañarme hasta casa. Pero por favor, no le digas a Alaia lo que pasó. Se lo diré yo cuando este lista. Aunque sospecho que ella sabe todo. – Mi esposa es muy perceptiva cuando quiere. Cuídate ¿ si? Cualquier cosa me llamas. O llamas a Alaia. – Por supuesto. Gracias Elek. Observo cuando se va en el auto. Respiro profundo por que se termino, por fin se termino. Ingreso a casa voy a dejar las carpetas y mi bolso a la habitación cuando escucho el timbre. ¿ Que raro ? ¿ Elek se habrá olvidado algo ?. Dejo las cosas sobre la cama y camino a la puerta la abro, un fuerte golpeo y mucho dolor en el rostro vuelve todo mi mundo n***o. Vuelvo en si pero veo borroso. Estoy en el suelo. Veo que dos pies caminar en mi dirección. – ¿ Despertaste amor.? – No por favor Owen. – Suplico entre lagrimas, se lo que se viene. – – Tendrías que haberlo detenido antes de que me saque del restaurante amor. Me levanto como puedo para salir corriendo, es más rápido, me sujeta del cabello. Golpea mi estomago haciendo que caiga de rodilla, lo vuelve a golpear hasta dejarme tirada en el suelo sin respirar. Golpea mi rostro una otra vez, puedo sentir como la sangre corre por todo mi rostro. Me patea hasta quedar agitado. Estoy mareada y con náusea. – Se viene la mejor parte amor. – –No Owen. Por favor. – Pido entre lagrimas y dolor. – Escucho que desabrocha su pantalón. Me toma de las piernas, peleo para escapar otro golpe me aturde. Se acomoda sobre mi, rasga mi ropa hasta quedar completamente desnuda. Tapa mi boca para que no grite. Mis lágrimas no paran de salir. Su mirada es puro enojo. Sus ojos me observan, aunque su mirada esta perdida. Se comporta como un desquiciado. Mi cuerpo se sacuda cada vez que arremete contra mi. Sin piedad, sin delicadeza. Sujeta mi cuello, mis ojos se cierran de a poco. Este es el fin mas doloroso. Lo último que escucho es un golpe seco luego alguien quejarse.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD