Un hombre frio.

1756 Words
Escucho la puerta cerrarse de golpe, eso me sobresalta. Caigo sentada al piso, tomo mis rodillas y oculto mi rostro entre ellas. Un dolor se acrecienta en mi pecho, pero no un dolor físico mas bien era un dolor sentimental por ver en como Elek esta cayendo de a poco en un pozo lleno de oscuridad. — Ay amiga. No se si voy a poder cumplir lo que te prometí. Esta convirtiéndose en otra persona, ahora te entiendo. Entiendo lo difícil que fue verlo en ese estado. Pasan los minutos y no quiero levantarme de este lugar. Pero tengo una Reunión con Emily y la Asistente Social Valentina. Los nervios me consumen y se mezclan con el dolor de no poder ayudar a Elek. Me levanto y con muy pocas ganas me cambio, después de desayudar subo a mi habitación para lavar mis dientes, busco mi bolso y salgo. Llamo al canal para informar a mi jefe que iré mas tarde, le cuento que me voy a reunir con la abogada y la asistente, me dice que no me haga problema. — Hola que tal. Estoy buscando a Valentina. — Hola Señora. Por que asunto la busca. — Tengo una Reunión con ella y la aboga Emily Smith. — Claro. Aguárdeme un momento. - La joven toma el teléfono y se comunica con alguien. - Bien la asistente la atenderá en un segundo. Si gusta puede tomar asiento ¿ Le sirvo un café ? — Si gracias. La joven me sirve un café, me ayuda apaciguar los nervios que siento por las noticias que me tienen. Minutos después la puerta de la oficina se abre y una mujer sale llorando se despide de Valentina y se marcha. Eso termina de ponerme a un mas nerviosa. — Hola Arisha pasa por favor. — Hola Valentina. — ¿ Como esta ese pequeño remolino ? — Mas que bien. Se adapto tan rápido a su nuevo hogar. — Eso es bueno. Esperaremos que llegue Emily y daremos comienzo a la Reunión. — Ok. Valentina puedo hacerte una pregunta. — Claro. Ella se sirve un sorbo de café. — ¿ Conoces a Elek de hace mucho tiempo ? — Si. Nos criamos juntos. ¿ Por ? — Bueno. Como sabes yo fui la mejor amiga de Alaia y vi como sufrió ella cuando Elek recayó en las sustancias ilícitas. — Oh no lo puedo creer. Yo también lo vi entrar en ese mundo. Esa oscuridad lo transforma. ¿ Como esta él ahora ?. No lo vi mas después de entregarle a tu sobrino. — Esta cayendo otra vez en esa oscuridad y me aterra no poder ayudarle. Pero lo que mas me da miedo es no cumplirle la promesa a Alaia. — ¿ Promesa ? — Ella antes de fallecer me pidió que cuidara de Elek por que sabia que recaería nuevamente. — Oh no. santo cielo. - La puerta es abierta y una elegante mujer entra. Aunque se que no le agrado es toda una profesional. - —Hola buen día. Me disculpo por la demora. — Hola buen día Emily. — ¿ Como has estado Arisha ? Lamento la perdida de Alaia, se que eran buenas amigas. — Gracias Emily. Mas que amigas éramos hermanas. Fue muy duro perderla. - Recordar a mi amiga me parte el alma, pero en estos momentos estoy por mi sobrino y debo ser fuerte. Tendré toda la tarde para llorar y extrañar a mi amiga. - — Bien Arisha te llamamos por que hay noticias a cerca de la investigación que tenían en tu contra. - Ambas están con sus manos entrelazadas y la seriedad que emiten sus rostros me asusta. Observan los documentos y hablan entre si. - — Bueno, Ari gracias a un extenso trabajo que realizamos en conjunto el jurado dictamino que lo que paso en tu pasado y el maltrato que recibías de parte de tu ex no influye en la crianza de tu sobrino. — ¿ Quiere decir que puedo ir por mi sobrino ? - Mi corazon late fuerte, hasta parece que se me va a salir. - — Exacto. Podes ir por tu sobrino. El caso en tu contra quedo cerrado. — Oh Por Dios. Gracias...Gracias...Gracias chicas. No saben la inmensa alegría que siento por esta noticia. — De nada Ari. - Emily se pone de pie su rostro sigue serio. Arregla su traje y me mira. - Como sabes nosotras no tenemos el mejor trato por ciertos motivos, pero tenemos un pasado uno muy parecido. Así que entiendo por lo que pasaste. — Gracias Emily. Se que Elek es amigo tuyo y por tal motivo te voy a pedir que lo cuides. El no esta haciendo duelo por la muerte de Alaia, mas bien se esta castigando. Se hecha la culpa de su muerte. — Lo hare. Gracias por avisarme. Estaré atenta a él. — Gracias por todo a las dos. Salgo de la oficina de Valentina derecho a la casa de Elek, lo llamo varias veces pero solo me manda al buzón de voz. Al llegar no veo su auto por ninguna parte. Me bajo y llamo a la puerta esperando que las chicas puedan darme alguna información de él. — Hola Señorita Hardy. — Hola ¿ Como estas ? — Bien gracias. ¿ Viene a ver a su sobrino. ? — Si algo así. ¿ Esta Elek ? — No, el Señor Ball salió hoy temprano. - Si fue a mi casa por su polvo mágico. - Y no nos a informado si vuelve almorzar. — Bien. ¿ Podrías comunicarte con él ? Necesito hablar con él de algo urgente. A mi no me responde las llamadas. — Si Señorita pase, si gusta puede ir a la habitación del pequeño. Esta jugando. — Muchas gracias. Entro a la habitación y como dijo la sirvienta mi pequeño esta jugando, al verme corre a mi feliz de verme. Lo lleno de besos y giro con el en brazos, su risa me llena el alma. — Tita aahhh tita. - Caemos en su cama con el pecho acelerado de tanto reír. - — Te extrañe mi pequeño angelito. Estoy feliz de verte. — To tamben tita. — ¿ Elek a venido a verte ? — No tita. No vino. — Bueno. Angelito te tengo noticias. - Lo siento en mi regazo y me mira con sus ojos preciosos que saco de mi hermana. — ¿ Que tutede tita ? — Ya puedes venir a vivir conmigo de nuevo. — ¿ TI ? - Su sonrisa se ensancha a mas no poder. - — Si mi vida. Ya podes volver a tu habitación. - Se tira sobre mi me abraza y llena de besos. - — Te quelo tita. — Yo te amo mi cielito. Le ayudo a preparar su bolso con la ropa que le compraron Alaia y Elek, una vez terminamos con su ropa comienza por sus juguetes quiere llevárselos a todos los cuales son muchos. — Cielo pero no podemos llevarnos todos los juguetes. — Pelo pampon me deco . — Lo se cielo. Pero que te paree esto. Los dejas y cuando vengas a visitarlo puedes jugar con ellos. A Elek le encantara que vengas a verlo. — ¿ Y no te enojala ? — Claro que no campeón. - Los dos giramos para verlo afirmado en el marco de la puerta y con sus brazos cruzados. Mi corazon late muy rápido. - — Cielo, te voy a dejar para que te despidas de Elek. - Beso su frente. Me pongo de pie para salir paso por su lado pero me sujeta de la mano. - — Podes quedarte. - Lo miro sorprendida de que me dirija la palabra después de la escena que armo hoy temprano. Si esta bien, yo le quite algo que le pertenecía, pero es algo que lo va a matar de a poco. - No, esta bien. Espero abajo. Me suelto de su agarre y bajo las escaleras, camino con el corazon acelerado al despacho donde solía ir con mi amiga. Entro y observo todo como ella lo solía tener. No a quitado nada de lo que le pertenecía a ella. Ninguna de sus fotos, ni los muebles que tanto amaba mi amiga. Miro una en la que estamos las dos sonriéndole a la cámara y automáticamente mis lagrimas abandonan mis ojos. — ¿ Como hiciste para sacarlo de esa oscuridad ?. Trate de ayudarlo quitándole esa sustancia que lo mata de a poco, pero solo logre enfurecerlo. Se esta convirtiendo en un hombre frio de corazon. No sabes cuanto te extraño amiga, me haces mucha falta. Por favor Alaia dame una señal de que él necesita mi ayuda. En eso escucho que golpean la puerta, seco mis lagrimas respiro profundo y camino abrirla. — Señorita Hardy. Ya están esperándolas en la entrada. Su sobrino y la niñeras ya están listos. — Gracias. Vamos así se despiden de mi pequeño. Ustedes han sido muy buenos con mi sobrinito. Salimos del despacho caminamos por el pasillo blanco iluminado por los rayos de luz que entran por la ventana que esta al final del pasillo. Los veo desde lejos, Elek esta con Haniel en brazos ríen de algo pero no escucho de que. — ¿ Listo para volver a casa ? - Llego a su encuentro. - — Ti tita. Elek me dico que nos volveremos a ver. — Y así es cielo. Vas a venir a verlo cuando vos quieras y el puede ir a casa a verte. - Puedo sentir que Elek me observa pero solo miro a mi pequeño sobrino que me estira los brazos lo recibo entre los mios, Haniel toma por el cuello a Elek lo acerca a nosotros para poder darle un beso en la mejilla. Elek sujeta mi cintura al estar cerca nuestro. - — Glacias pampon te quelo. — Yo te quiero mas campeón. Fue una despedida emotiva, los sirvientes también se despidieron del pequeño. Lo ayudo a sentarse en su silla, la niñera va a su lado, al terminar de alistarlo cierro la puerta y giro para poder ir a mi lugar y salir de la mansión Ball me encuentro con dos par de ojos que no dejan de observarme, la mirada de esos ojos esta apagada, es de un hombre que esta lleno de rencor, de odio pero por sobre todo es están llenos de tristeza. Es la mirada de un hombre frio por dentro y frio por fuera.
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