Sasha camina de aquí para allá, las mujeres del refugio la miran anonadadas. Ella cuenta su historia de cómo creció en un hogar lleno de abuso, como se metió y escapó de la adicciones. Hasta como se convirtió en una honorable Juez y trabaja duro para mejorar cada día. Las mujeres secan sus lágrimas porque se que les llega muy profundo todo lo que cuenta Sasha. Unas manos me rodean y unos labios besan mi cuello, tocó su rostro con mi mano. — Una gran historia ¿No lo crees? Mi esposo Susurra en mi oído, siento su aliento golpear mi piel. Su mano va a mi vientre. — Si amor. Es triste y a la vez esperanzadora. — Respondo a sus palabras. — —Como tu historia Arisha. — Lo miro a los ojos, no puedo evitar lo beso sus labios. — — Te amo Elek. — Él me devuelve el agradecimiento con un b

