Salgo de la sala de juntas luego de culminar la reunión con mis empleados quienes habían quedado a cargo en los días que me ausente. Me informaron todo lo que sucedió en esos días.
Ingreso a mi oficina, desabrocho mi corbata porque siento que me asfixio. Hace dos semanas hable con Haniel solo por unos segundos. Traté de sacarle información para saber donde estaban pero no hubo respuesta. De pronto escuche su respiración pero no me respondió corto la llamada. Supongo que escucho la voz de Emily quien se quedó esos días a cuidarme.
— Señor Ball.
— ¿Qué sucede Denis?
— Emilio de Informática lo busca.
— Que pase.
Debe ser algo referido a la empresa para que venga a verme. Es uno de mis hombres de confianza que tiene mi permiso para moverse y autorizar lo que sea en su piso. Lo veo ingresar, camina como todo un fortachón, con su aspecto de chico malo y brazos tatuados. Pero es todo lo contrario a un chico malo. Es muy inteligente por eso lo dejé encargado del piso de informática.
— Señor Ball. - Estrechamos las manos, le hago seña qué se siente. -
— Emilio. ¿ Decime que sucede. ?
— Ayer recibimos alerta de ingreso al sistema de la empresa.
— ¿ Descubrieron al responsable ?
— No. Señor. Su sistema operativo es mas muy bueno. Pero descubrimos de donde proviene.
— ¿De donde ?
— Desde Estados Unidos.
— ¿ Estados Unidos ?
— Si Señor Ball. Mas exacto del Estado de New York. - Me afirmo en la silla y me inclino hacia atrás. Estoy pensando si hicimos negocios con alguien es Estados Unidos pero el proyecto que teníamos allí finalizo con éxito. -
— Denis. - Llamo por intercomunicador. -
— Dígame Señor Ball.
— Puedes llamar a Sebastian.
— Si Señor.
Sebastian es la persona que fue asignado al lugar que tenia Samay. No es mi amigo pero me a demostrado fidelidad en la empresa y tiene mucha experiencia por sus años trabajados. Así que no dude en aceptar la propuesta de todas las personas que lo votaron para el puesto.
— Espérame un segundo Emilio. Le voy a consultar a Sebastian.
— No hay problema Jefe.
— Decime. ¿ Como vas con Matilde ?
— Bien Señor. Nos vamos a casar en unos meses mas.
— Me alegro hombre. Ella es una buena mujer. -Escuchamos golpes en la puerta. - Adelante.
— Permiso Señor Ball.
— Pasa. Toma asiento. Necesito que me digas si tenemos algún proyecto en Estados Unidos.
— No Señor. El proyecto que teníamos finalizo con éxito el año pasado. ¿ Por que lo pregunta Jefe. ? - Le Hago señal a Emilio con la cabeza para que hable. -
— Detectamos en el sistema de la empresa que quisieron ingresar desde Estados Unidos.
— ¿ Que estado ?
— New York.
— Es raro. Le consultare a mi asistente. Pero no tenemos ninguna propuesta desde Estados Unidos.
— Gracias a los dos. Manténganme informado. - Los dos salen de mi oficina. Apoyo mi cabeza, cierro los ojos y lo primero que se me viene son sus labios. Sus tentadores labios. Cuanto la extraño, no pude pasar tiempo con ella por que decidió huir. -
— Señor Ball.
— Dime Denis.
— Uno de sus empleados de la casa lo busca.
— Hazlo pasar.
Espero con los ojos cerraros a que pase. Escucho que la puerta se abre escucho pasos al abrir los ojos veo a Blanca y Sofia. Las dos traen cara de pánico.
— ¿ Que sucede chicas. ?
— Disculpe que lo molestemos en la empresa Señor Ball. Pero no podíamos esperar a que llegue a casa. Nos pareció de suma urgencia informarle lo que descubrimos. - Dice Sofia. Presiento que no es nada bueno lo que me quieren decir. -
— ¿ Que sucede ? - Me coloco de pie. Se miran entre ellas. -
— Señor Ball. Paso un incidente en la entrada principal, uno de los guardias me pidió revisar las cámaras. - Blanca toma la palabra. -
— Descubrimos algo terrible Señor Ball. - Se miran entre ellas. -
— Por favor chicas hablen.
— Recuerda el accidente del pequeño Haniel.
— Cuando cayo a la piscina.
— Si. - Dicen las dos. -
— En la cámara se ve que alguien lo empuja.
— ¿ QUE ? ¿ Pero se ve quien es ?
— No Señor. Calculamos que por la forma en la que mira el pequeño y pide ayuda es alguien conocido. Pero no se ve quien es porque esta oculto detrás de uno de las plantas.
— Dios Santo. - Agarro mi cabeza. Arisha no estaba tan errada. Alguien quiso lastimar a mi pequeño. - ¿ Se fijaron en el resto de las cámaras. -
— Si Jefe. - Responde Blanquita. - Pero solo la cámara de la puerta trasera graba la zona donde esta la piscina.
— Gracias por venir avisarme chicas. Pueden tomarse el día libre.
Las dos se despiden y salen de mi oficina. Me quedo por un rato tratando de pensar quien seria la persona que empujo a mi pequeño campeón.
Termino de revisar unos proyectos y firmar unos documentos. Salgo de la oficina y me encamino a casa, el sol esta ocultándose de a poco.
Voy cruzando por el frente de la casa de mis vecinos, freno de golpe. Me bajo en dos zancadas estoy en la puerta, toco timbre. Norma me atiende.
— Hola Elek. ¿ Como estas ?
— Muy bien gracias por preguntar Norma.
— ¿ Que se te ofrece ?
— Perdón que los moleste. Pero ustedes me darían permiso de revisar sus cámaras.
— Si. ¿ Que sucedió ?
— Algo paso hace un tiempo en el patio de mi casa, pero mi cámara no capta bien la zona donde sucedió algo. Estaba por ingresar a mi garaje cuando me fije que su cámara da a mi patio.
— Si. Pasa. Llamare a Néstor, el sabe manejar esas cosas.
Ingresamos a su casa, ellos han sido unos buenos vecinos. Son un poco mas jóvenes que yo, pero han estado en todo momento desde la muerte de Alaia. A parte se llevaban bien con Haniel y Arisha, resulta que tienen un pequeño de la edad de mi Haniel y se hicieron buenos amigos.
— Elek. - Me da un abrazo. Le explico lo mismo que le dije a su esposa. - Veamos.
Comienza a buscar la fecha donde fue el accidente, gracias al cielo la encuentra. La cámara registra todo su patio y parte del mío. Se ve perfectamente la piscina mía y la zona donde juega Haniel, se ve que alguien lo llama, el pequeño se acerca a la zona donde me dijeron mis empleadas que se oculto la persona.
— ¡¡ No !! - Exclama Néstor cuando vemos que se ven unas manos que lo empujan. Mi pecho se aprieta al ver como él lucha por mantenerse a flote, estira sus bracitos a la persona que lo empujo. Aprieto mis manos cuando veo de quien se trata. -
— Gracias Néstor. Fue de mucha ayuda. ¿ Me facilitarías la grabación. ?
— Claro.
El comienza apretar opciones en la pantalla de su tv y me envía a mi celular la grabación.
Salgo de su casa e ingreso a mi auto, lo estaciono donde corresponde, salgo y comienzo a buscar por todos lados a la persona.
Los empleados se quedan sorprendidos cuando me ven ingresar hecho un demonio, miro a Sofia y Blanquita. Les hago seña que ya descubrí a la persona.
Subo las escaleras, abro la puerta de su habitación y ella esta hidratándose la piel. Me sonrie al verme ingresar pero en lo único que pienso es tomar su cuello y apretarlo hasta que deje de respirar.
— Cielo ¿ Que sucede ?. - Llego a su lado en dos pasos la sujeto del cuello con fuerza, comienza a ponerse colorada. Sus ojos comienzan a derramar lagrimas, pelea para que la suelte pero solo veo la imagen de Haniel ahogándose. - S...O...L...T...A...E.
Dice en susurro, mi mano en su tráquea no la deja respirar bien.
— Esto es lo que sintió Haniel cuando lo empujaste a la piscina Emily ¿ Que demonios pensabas cuando lo hiciste. ?
Camino con ella hasta chocar la pared. No tiene escapatoria, sus ojos comienza a cerrarse y sus labios se ponen morados.
— Emily. Es solo un niño. ¿ Que te hizo para que lo odies tanto ?
Me doy cuenta que por el ajuste de mi mano no puede hablar. Así que de un solo movimiento la tiro sobre la cama y la sujeto de los brazos. Ella comienza a toser respira con desesperación debido a la falta de aire en sus pulmones.
— Habla Emily.
— ESTORBABAN. ME ESTORBABAN PARA ESTAR CON VOS ELEK.
— Desde un principio te dije que mi interés por vos es solo amistad.
— ¡¡ NO ME DECIAS ESOS CUANDO TENIAMOS SEXO !! - Me mira fijo a los ojos. No hay nada de remordimiento en ellos. -
— No recuerdo haber tenido sexo con vos Emily. Si fue como decís, seguramente estaba tan drogado que no sabia lo que hacia y te aprovechaste de eso. Por que jamás. Escucha bien, jamás traicionaría a la persona que amo.
Sus ojos se llenan de lágrimas. Quiere zafarse pero no la dejo, la miro fijo a los ojos y recuerdo nuestra amistad en la universidad. ¿ Sera que sentía algo por mi desde entonces ? Pero ella sabia que me enamore de Alalia y respetaba mi decisión.
— ¿ Que paso con vos Emily. ? No eras así. Siempre me ayudaste, quisiste a Alaia. - Acerca su rostro al mío. Su mirada cambia de terror a furia. -
— Me enamore de vos después de que me salvaste de mi ex. ¿ Recuerdas esa vez en la universidad, en la cafetería cuando te dije que tenia que decirte algo ?
— ¿ Cuando conocí Alaia?
— Si.
— ¿ Por que es relevante ahora ?
— Por que quede embarazada de vos Elek.
Lo que me dice no puede ser verdad, la suelto y me separo de ella. ¿ Si es verdad lo que dice donde esta mi hijo ?
— ¿ Que decís ?
Ella se pone de pie, se sienta en la cama. Seca sus lagrimas y me mira.
— Era lo que te iba a decir. Pero vi como la mirabas a ella. - Se que se refiere a mi difunta esposa. - Deseaba tanto que me miraras así, pero solo dijiste ahora no Emily tengo algo importante que hacer, te fuiste con ella.
Me siento al lado de ella, en silencio.
— Continua.
— Me fui a casa. En la madrugada, mientras dormía entro alguien, me golpeo y abuso de mi. Logre escapar de casa y corrí sin rumbo. Pero en el camino me desmaye cuando desperté estaba internada en una clínica a las afuera de la ciudad. Había perdido a nuestro bebé. Por eso no fui a clases durante dos semanas. En el transcurso de esas semanas la policía descubrió que la persona que ingreso y me causo la perdida de nuestro bebé era el primo de mi ex.
Espere tu llamado pero al parecer estabas muy ocupado. Elek, era tan grande el amor que te tenia que soporte ser la madrina de tu boda. Verte ser feliz con ella. - Respira profundo. - Cuando tuve la oportunidad de estar con vos, aprecio ella.
Y una idea se cruza por mi cabeza. Pero ella no seria capaz de mentirme.
— ¿ A caso es verdad que perdiste la memoria ?
Ella ríe sin gracia alguna. Se pone de pie, seca sus lagrimas deja caer la bata que cubre su cuerpo. Se comienza a vestir y preparar sus cosas.
— Jamás perdí la memoria. Solo fue una estrategia para retenerte, pero se me fue de las manos. El accidente de Haniel, fue eso un accidente. Me quede en shock cuando lo vi ahogarse, cuando reaccione para ir por él apareciste vos.
No quise que me descubrieras porque seria mi fin y me alejarías de tu lado.
No creo lo que me dice. Esta no es Emily, la tomo de los hombros.
— Quiero que te vayas de mi casa y desaparezcas de mi vida para siempre.
Ella me sujeta del rostro y me deja un beso suave.
— Lo se. Te deseo lo mejor Elek. Nunca olvides que te amo.
La veo irse sin remordimiento alguno. Esa persona que salió por la puerta no es mi amiga de la universidad.
Tomo el celular y marco el numero de Ari. Suena y me responde la contestadora preguntando si deseo llamar al extranjero. Acepto, el celular comienza a sonar pero me manda a buzón.
— Amor. - Suspiro sin animo. - Se que es tarde para decirlo. Pero, descubrí quien causo el accidente de Haniel en la piscina. Siempre tuviste razón, fue Emily. No podía creer esa idea que se te ocurría. Ella era mi amiga. Pero no lo era, jamás pensé que seria capaz de causar semejante acción. Les pido perdón donde quieran que estén. Lo siento amor - Estoy por cortar cuando escucho el sonido de una tecla. - ¿ Hola ?
— ¡¡ Pampon. !!
— Campeón. - Mi corazon se alegra al escuchar su voz. - ¿ Como estas ?
— Ben.
— ¿ Haniel me puedes decir donde están. ? - Se que no me debo aprovechar de la inocencia del pequeño, pero estoy desesperado. Me tiro de espalda en la cama, cierro mis ojos con fuerza. -
— Kello Amedica.
Y de pronto se me viene a la mente lo que me dijo Emilio. ¿ Están en Estados Unidos ?
— ¿ Haniel que te dije de responder el teléfono ?. Es tarde, hora de dormir vamos.
Alguien toma el teléfono y corta la llamada.
Mi corazón late desenfrenado, están en Estados Unidos.