Corto la llamada, respiro profundo cuando me informan que mi progenitor y Owen ya están en la prisión de máxima seguridad en Argentina. No puedo dejar de pensar en todo lo que me hicieron vivir. Seco mis lágrimas cuando escucho que mis pequeños viene gritando. — ¿ Que sucede ? — Nasya se sienta en el sofá y cruza sus brazos. Comienza hacer puchero, sus ojos se llena de lágrimas. — ¿ Haniel ? — ¿ Qué ? no hice nada. — ¿ Por qué llora tu hermana ? Haniel se sienta en el sofá y respira profundo. — Solo le corrijo su español. — Hijo. Tu hermanita es pequeña. Aún no domina el inglés. Ten paciencia por favor. Haniel me sonríe, abraza a su hermana. Besa su cabeza y seca sus lágrimas. — Dile hola mamá. — Nasya en un español muy cruzado me saluda. — — Es perfecto mi ángel. — Ella s

