Sujeto mi vientre cubriendo a mis hijos. Mi corazón está acelerado a mil por hora. Todo pasó muy rápido, escuché los disparos luego vi a Stefano pegado a mi acorralandome contra la pared. Kaan y Stefano se abrazan palmean sus espaldas. Si Stefano no me corría esas balas me hubiesen dado. Los dos me guían a la salida, las luces de los patrulleros me encandilan. Busco con la mirada a mi familia. —Allí — Kaan me señala con el dedo a donde se encuentran. — —Gracias. A los dos. — Ellos afirman con su cabeza. — Mi esposo esta recostado en una camilla arriba de la ambulancia a su lado están mis pequeños cubiertos por unas mantas. Un paramedico me ayuda a subir. Los abrazo, beso. —Los amo. Están temblando los dos. ¿Qué les habrán hecho? Llegamos a la clínica donde son atendidos.

