Cuando llegue a la clínica de Manhattan donde internaron a mi mujer y la vi en esa camilla, con su rostro totalmente desfigurado obra de un o una psicópata que aun no logran capturar. La envolví en mis brazos, la sentí temblar y sollozar de miedo, mi alma sufría con ella. Al no poder hacer nada sentía que mi rabia crecía cada vez mas. No fui capaz de dejar solo a Arsiha, ya han pasado 2 semanas desde que salió del hospital. De a poco va recuperándose físicamente, pero no desea salir mucho del departamento hasta que su rostro vuelva a la normalidad. A si que la acompaño a terapia, le ayudo con las compras, a cocinar. La apoyo en todo lo que puedo, el trabajo a distancia va bien. Así que me centro en ella . Todos los días llevo a nuestro hijo al colegio, se que ella no desea que las demás m

