(Perspectiva de Ryu) Las puertas de la residencia se cerraron detrás de mí con un golpe que resonó más fuerte de lo que debería. No era solo madera y hierro cerrándose… era la sensación de que algo importante se me escapaba de las manos. Caminé por el jardín de piedra, con el sonido seco de mis pasos rompiendo el silencio de la noche. No miré atrás. Sabía que si lo hacía, la tentación de volver sería más fuerte que mi orgullo, y esta vez no podía darme el lujo de mostrar debilidad frente a ella. El aire estaba cargado de humedad, con ese olor a pino y tierra mojada que normalmente me calmaba, pero hoy… me asfixiaba. Todo lo que me rodeaba parecía hablarme de ella. De Aiko. Su perfume seguía pegado a mi piel, como si me estuviera recordando que apenas hacía unos minutos la había te

