28 Tengo algo en mi cabeza que no me deja ver, mis manos y pies arden, hace cuarenta minutos estoy sentada en esta silla de madera y nadie me dice nada. He intentado moverme para huir, pero es casi imposible. He escuchado personas entrar y salir de esta habitación, tengo tanto miedo que me hagan algo o terminen con mi vida. Sé que papá debe estar buscándome por cielo y tierra. Sé que él no permitirá que me hagan daño. Me tenso al volver escuchar la puerta rechinar, alguien rueda algo y me altero, mi cuerpo está hiperventilando. Alguien ha abierto alguna botella, puedo percibir a una persona caminando a mi alrededor. —¿Ves lo que me haces hacer? —mi pecho sube y baja. No logro reconocer quien me habla.—Estarás aquí por tres días Elle, tres días en que haré cualquier cosa para que me eli

