David Era como si de pronto el lugar se hubiese llenado, lo que me parecía una real locura con la tormenta del exterior, la cosa es que apenas lograba avanzar y entendía que quizás ella decidió buscar un lugar más alejado, idea que desapareció de mi mente en cuanto la vi. Mis dientes se apretaron con fuerza, haciendo doler los huesos de mi mandíbula, mis brazos temblaban de tanto presionar los puños y supuse que tendría los nudillos completamente blancos, respiraba acelerado y un comentario que Cami me hizo una vez, tomó la primera fila de mis pensamientos “hubo otros antes que él” y si en ese momento me molestó, pero preferí ignorar, porque no me sentía con el más mínimo derecho, ahora tenía un significado abrumador y doloroso, al verla envuelta en esos grandes y musculosos brazos, con e

