Finalmente, agotada, Mina se dejó caer sobre la mesa, quedándose dormida sobre los bocetos que había estado trazando. Un leve ronquido escapó de sus labios mientras el lápiz aún descansaba en su mano. "¡Mina!", la voz de Lysander la sacó de su sueño bruscamente. "No te pago para que duermas." Mina dio un salto, mirando hacia la cámara como si quisiera fulminarlo con la mirada. "Deberías agradecerme", continuó Lysander con una sonrisa que ella no podía ver, pero sí sentir, "te estoy motivando a trabajar. Cuanto más rápido termines, más pronto saldrás de ahí." "¡No debería estar encerrada en primer lugar!", gritó Mina, enfrentándose a la cámara. "Esto es un secuestro, ¡y es completamente ilegal! ¡Ni siquiera me has dado una oportunidad de demostrar que soy diferente a los demás!" "No pu

