La puerta del apartamento del casero fue aporreada con tanta fuerza que por poco la tiró hacia abajo. Aquel hombre abrió apresuradamente y miró a casi todos los inquilinos, mostrándose sumamente molestos. “Exigimos que corra a la nueva inquilina, ella no puede estar en este edificio cuando el ambiente es totalmente familiar.” La mujer que se le acercó a la madre de Mina era la que estaba encabezando la protesta. “Es una prostituta que mete tipos a su apartamento y le cobra por sus servicios, no podemos compartir el mismo techo con alguien de semejante calaña.” “A ver, esperen un momento.” El casero alzó las manos y dio un paso adelante. “¿Acaso hablan de la señorita Mina?” “Sí, estamos hablando de ella.” La madre de Mina dio un paso al frente. “Mi hija se dedica a la prostitución y no l

