POV Hazel —Parece que las puertas se están abriendo —dije. Belzer, con la respiración ya más tranquila, levantó la mirada al notar cómo la luz comenzaba a filtrarse poco a poco. Retrocedió instintivamente. Las puertas del ascensor finalmente se abrieron y la claridad ingresó en su totalidad. Frente a nosotros apareció Patrick, acompañado de un hombre de mantenimiento que había logrado forzar la apertura. —¿Se encuentran bien, señores? —preguntó el hombre. Belzer los miró por unos segundos y luego asintió en silencio. Patrick estiró el brazo hacia mí. —Cariño, dame la mano. Lo hice y me ayudó a salir. Una vez fuera, me observó con preocupación, recorriendo mis brazos y mi rostro en busca de algún golpe. Al no encontrar nada, me envolvió en un abrazo. —Ay, cariño… qué alivio. Fui a

