POV Hazel —Eh… —mis mejillas se ruborizaron y me di cuenta de que, en la posición en la que nos encontrábamos, era muy comprometedora. Solté de inmediato su rostro y me di la vuelta, evitando mirarlo, porque sentía que mi rostro quemaba por completo. —Oh, perdóname. No quise incomodarte, te pido disculpas por mi comentario. Es solo que… tienes un color de ojos bastante particular. —Emm… no, no tienes que disculparte… —tocando mis mejillas me aseguré de que estas no estuvieran calientes, resoplé ligeramente y entonces volteé a mirarlo. —¿Estás segura? Porque si te incomodé es mejor saberlo. —No, no pasa nada, es solo que nunca antes me habían hablado de la particularidad de mis ojos. —Bueno, podría mencionar otras cualidades físicas que también tienes, como tu sonrisa, tu voz y mucha

