POV Hazel Una cosa que yo no sabía ocultar muy bien eran mis expresiones, ya que estas me delataban cuando pensaba u ocurría algo, y Patrick pareció percatarse de inmediato. —Bueno, yo… aún debo atender otros asuntos, así que los dejo a solas para que hablen —dice Patrick, saliendo de la oficina, no sin antes guiñarme un ojo al cerrar la puerta. Sin embargo, eso no había sido lo más vergonzoso; lo que más ahora me estaba carcomiendo la cabeza era la vergüenza de haber confundido a un importante inversionista con un taxista. —Eh… es un honor contar con su presencia en las instalaciones de Essenza —sonrío—. ¿Desea que le ofrezca algo de beber? Él sonríe. —Señorita Hazel, no se preocupe por lo que sucedió anoche. Lo miro y entonces dejo caer mis hombros. —Ay, es que en verdad lo lamen

