Mi perro, un Schnauzer todavía pequeño, mi más fiel amigo, pudo entender mi dolor, se me acercó, me olfateó y me lamió en la mejía izquierda de mi cara, su consuelo se sintió muy en el fondo de mi corazón. Lo abracé y con qué fuerza lo hice, sentí que el dolor que sentía en el pecho se desvaneciera.
Esa noche, terminé comiendo helado y llorando mientras veía un Dorama antes de quedarme dormida.
Ese día acababa de terminar con mi novio de la secundaria, era un gilipollas. Sí que lo era. Cuando se enteró de que había ingresado a una de las mejores universidades del Perú, decidió cortar la relación. Pensé que lo había hecho por mí bien, llevábamos 6 meses sin vernos, para mí fue como una eternidad, pero tenía que prepararme en una academia si quería seguir estudiando, y eso fue lo que hice.
Viajé de vuelta a mi pueblito, bajé del carro, el cual me había dejado cerca de la puerta de mi casa, ¡qué suerte la mía!
Había llegado de sorpresa, así que nadie sabía que estaría aquí. Pero la sorpresa me la llevé yo, mientras reconocía las calles de mi pequeño pueblo, pude reconocer una silueta muy familiar, era Augusto, quién me había terminado hace menos de una semana, estaba con mi vecina, con la chica con la que me crié de pequeña.
No lo podía creer, no sabía que haría después. Lo único que pensé fue darme media vuelta y regresarme, pero en ese momento mi abuela entró a la casa y me dijo cosas que no entendía. Mi abuela era quechua hablante, mi madre nunca me enseñó el quechua, pues aquí en el Perú, era muy mal visto ver a un quechua hablante y por miedo a que me denigren, nunca me enseñó.
Así que no pude entender nada, pero me reconfortó de la manera más cariñosa posible. Pude notar, que sabía la razón de mi dolor, así que me quedé unos días más en la casa de mi abuela. Mi mamá no quiso acompañarme así que estaba solo yo. Cocinaba y limpiaba para mi abuela y a veces en compañía de mis primos, nadie mencionaba ni una palabra al respecto.
Llegó el último día del mes y me prometí a mí misma seguir adelante. O al menos lo iba a intentar.