Luego de un par de semanas, todo había sucedido con total normalidad, León se adaptó al trabajo demasiado fácil y rápido, tanto que parecía que había nacido para eso -o como si lo llevara en la sangre- , logrando que el señor Medina quede completamente sorprendido por la capacidad de aprendizaje de su nuevo empleado. A pesar de que al comienzo, Marco no tenia una pizca de compasión por él, lo enviaba de un lado a otro y lo hacia cargar con cajas increíblemente pesadas, que si no hubiera sido por que León tenia un cuerpo demasiado fuerte, le hubiera quebrado la cintura el segundo día. Además lo hacia estar presente en todas las reuniones que había, lo que hizo que el joven se llenara de información, sabia cada movimiento de la empresa, de números y de logística y con el pasar de los días

