Para: Víctor
De: Sofía
“El encanto de enseñar, esa magia inefable que me hace regresar al salón de clase una y otra vez, es un ideal que, particularmente, aprecio y cuyo objetivo medular está dirigido a que los seres desarrollen su sentido humanístico al máximo” (Ayers W. Educando para la libertad).
Apreciado Amigo:
Leí con atención tus por menores acerca de la educación, y me hice un paisaje absoluto de lo que quieres, sin embargo, ten en cuenta que ser formador de conciencia no es nada fácil, porque cada sujeto es individual y tiene como reflejo su sociedad, familia, y otros elementos que son propios de la cultura donde se relaciona.
Victor, debes de saber que una verdadera vocación de maestra o maestro como la de Simón Rodríguez, Gabriela Mistral o la Paulo Freire se abren esperanzas, sueños que me permiten pensar con frenesí que algún día la escuela se pinte de colores y deje de ser una cárcel para los utópicos niños y niñas que duermen con la impaciencia de sentirse dueños de sus experiencias y conocimientos.
Ahora, me encuentro con un pensamiento del gran filósofo venezolano Ludovico Silva quien en sus arduos y profundos escritos meditaba acerca de la esencia del maestro “los maestros son los esclavos que más saben” esta figura hermano mío, se viene confinando desde principios de la reflexión griega. Estos - los griegos- escogían entre sus esclavos al más inteligente y a los preparaban como maestros para que le enseñaran a sus hijos todo lo referente a la cultura. Recuerda que Grecia es la cuna del saber de la sabiduría del entendimiento.
Hay que recordar que Sócrates, Anaximandro, Tales de Mileto, Pitágoras, son hombres que han llevado adelante un sinfín de teorías para darle una explicación racional al mundo que nos rodea, por lo que nosotros herederos de la filosofía de la naturaleza y estimuladores de la ciencia enseñamos el camino para que nuestros estudiantes califiquen y caminen en favor de una sola ruta que es la epistemología… el conocimiento…
Ahora bien, mi querido Victor, sin ánimos de hacer una analogía palurda o fuera de contexto quiero interpelarte con la siguiente pregunta: ¿No es esta la figura del maestro contemporáneo? No somos creadores de ciencias y desarrollamos una praxis educativa que formalice un aprendizaje significativo y maduro en los niños… Entonces analizo con atención amigo: que la UNESCO es quien te ha preparado como maestro para que enseñes a los niños a continuar un modelo científico que vaya en favor del desarrollo integral del hombre es por eso que siempre que llegues a tu escuela debes pensar ¿No debería ser una escuela un centro de investigaciones científicas más que un simple centro de enseñanzas racionales y estériles?
Los maestros, amigo mío son más que simple reproductores de las teorías cognitivas como las constructivistas, humanistas, psicoanalítica o conductista, deben ser en esencia investigadores y constructores de las ciencias históricas según el contexto donde viven, tal y como lo explicaba Austin. Recuerda que Teun Van Dijk expresaba el significado de estar en contexto cultural donde el lenguaje y la comunicación y los contextos sociales encaminaban el razonamiento científico por encima de las categorías materiales que engloban un ser éticamente ensimismado en su propia ideología.
Hay que escuchar en nuestros corazones, mi amado Victor que somos profundizadores de la lingüística (como lo fue en su momento Austin o Chomsky), quienes a través del análisis del discurso desde lo objetivo podemos entender la realidad que nos rodea y ofrecerles a nuestros niños la capacidad de elegir entre dos o tres realidades distintas
En este caso hay que señalar los contextos sociales pues algunos niños sentados en el zaguán de su casa escuchan a sus abuelos y fundadores de la comunidad relatando sus historias que bien podrían ser joyas de la literatura popular, para entender su contexto cultural su identidad social y su entorno. Me pregunto amado Discípulo:
¿No sería un momento extraordinario para transformar la enseñanza de las llamadas por Kant ciencias puras o mejor conocidas por los chicos como las tres Marías? Por consiguiente el pintor de mi cuadra, el músico y artista que están a distancia de mi hogar o el campesino que siembra… ¿No son acaso ellos referentes para el conocimiento humano? ¨no son portadores de ciencias genuina y creadores de conocimiento desde su experiencia fáctica. El maestro es una cuna de conocimiento un cúmulo de saber…
Hermano mío, mientras no entiendas la importancia de tu rol en la escuela ahogaras tu esencia de maestros porque piensas que por ser profesional ya no estas al nivel de tus estudiantes, debes dejar de ver a los niños niñas y adolescente y a tu profesión como fuente de empleo, como una obligación y no como un centro de formación mutua donde los aprendizajes nacen del complemento y compromiso de la razón y la ciencia aplicada. En este caso traigo a colación una frase de un educador Venezolano llamado Luis Bigott “uno de los graves problemas que enfrentamos los educadores lo constituye la forma de abordaje del problema educacional”, es decir no sabemos cómo abordar la educación porque estamos cansados y agobiados de presentar todos los años el mismo programa, pues este asunto no lo hemos convertido en arte de educar.....
En consecuencia, si tu vocación no tiene un fuego que apasiona, tu enseñanza, entonces, será estéril porque buscaras la manera de despertar cada mañana e inquirir la manera de evadir tu responsabilidad con esos niños. A menudo introducirás reposos porqué has caído en la rutina y por tanto no tienes que decir; llegaras a improvisar, te molestaras y perderás el control y respeto de los chicos, ligaras que no haya actividades escolares, que se vaya el agua o que la luz apague los ventiladores porque me estoy asando y esa es la excusa perfecta para despachar a los chamos.
En medio de tu vacío espiritual profesional olvida los errores que cometes y por lo tanto no te responsabilizas, crees que cuando alguien te acompaña y te da sus sugerencias y recomendaciones para ayudarte a crecer lo tomas como una ofensa o agresión y tiendes a descalificar a tus compañeros, sin darte cuenta que el problema es que estás enojado contigo mismo porque no te permites crear meta, amar al estudiante y a formar tu propio criterio de enseñanza que pruebe nuevas teorías que fortalezcan la capacidad profesional de tus niños
Por tanto, mi querido Víctor tu a partir de acá determinaras el estudio de factores intervinientes en la acción de enseñar: el educador y el aprendiz. Pues tal y como lo sugiere Bigott tú Dominarás el estudio de los métodos de enseñanza (la didáctica) y las teorías del aprendizaje. Todo ello con el fin de enseñar en una sociedad inmutable, superficial, conflictiva, silenciada por la tecnológica y encerrada en el más complejo de los estudios
Yo, querida hija, te invito a interiorizar hacia dónde vamos, a abrir tu gnoseología a una profunda reflexión para trastocar y transformar un modelo educativa original propio de la América del sur -Como escribiría Simón Rodríguez – a golpear el timón a preguntarte Amigo: ¿cuál es tu reto en la historia? ¿Quiénes somos? ¿qué queremos? ¿Por qué lo queremos? y ¿Para qué lo queremos? Me despido querido amigo, diciendo que lo único que te puedo decir es que de ti dependen las verdaderas transformaciones sociales educativas; de que el que nunca tuvo nada, que siempre anda desnudo se supere, se forme, se sienta copartícipe de una acción transformadora que invite al niño a superarse a ser competitivo, por lo que es nuestro deber ser eficiente en el hecho de que nuestros niños y niñas aprendan a ser científicos desde las primeras letras, desde el balbuceo, desde que gatea, hasta que comience a procesar de que su cultura es científica, porque hay ciencia en todas las culturas.
Se despide de ti tu Maestra
Sofía