—No puedo permitir que salgas de aquí…— susurró, dejando que sus labios rozaran los de ella en cada palabra dicha por sus labios, hasta que perdió el control y le fue imposible no tomar los labios de su exesposa que en esos momentos se entreabrieron. No dejaría que volviera a quejarse, o que le alejara con sus palabras. El cerebro de Claire se desconectó en el instante en que esos labios empezaron a hablar rozando los suyos y no pudo más que llevar los brazos alrededor de su cuello y corresponder ese beso. —Tampoco quiero demandarte por llevarlo, solo deseo saber… Necesito saber… — No me hagas esto — pidió rozando su nariz al hablar mientras deslizaba las manos por sus hombros con mucha suavidad, notando los músculos que escondía su camisa, esa maldita tensión s****l, era superior a s

