— Perdonen yo… Un momento tengo que hacer una llamada importante. Claire salió de su despacho intentando no verse tan histérica como lo estaba y llamó rápidamente a la guardería. — Helen, por favor, por nada del mundo, traigan hoy a los niños a la oficina.— pidió recordando que a veces sus hijos insistían tanto en verla, que los llevaban a última hora y a ella le encantaba recibirlos, normalmente, pero no ese día. — Como diga, señora. Claire volvió a entrar y caminó muy sería hasta su exesposo, revisándolo de arriba a abajo. — Este es mi territorio, el tuyo queda al otro lado del charco, así lo decidimos. El concurso es en un maldito mes y te aseguro que odiaría tenerte aquí un mes entero, así que olvídate de eso. —Así que has adivinado que yo sería el arquitecto por parte de Art Lif

