A medida que bailaban el ambiente se calentaba cada vez más entre ellos, normalmente le costaba poco llegar a ese estado con Jareth, pero en esos momentos Claire se encontraba desatada, se sentía muy caliente, aun así quería alargar el momento. Llegó a pensar que Tiziano Martinelli tenía razón con su vino misterioso, y a pesar de que ya habían pasado varias horas desde que lo había bebido, podía sentir como sus deseos más primitivos la dominaban. Y como si lo hubiera predicho, la música cambio por un instante y el DJ empezó a hablar. Jareth estaba embrujado con los movimientos de cadera de Claire, no había nada que hiciera que le quitará los ojos de encima, y no que decir de sus manos, que la mantenía completamente sujeta a su cuerpo, sin impedir que ella siguiera moviéndose, más bien p

