Bueno, ya que el auto lo dejó ahí, suponía que era Claire la que lo manejaría, o mejor dicho la que tendría que aceptar que su amigo la llevara al darse cuenta de que no podría usarlo. Por lo que su trabajo ya estaba hecho y haría lo mismo que el hombre que acababa de irse. Tenía muchas ganas de llamar a su novia Alissa y contarle lo que pasaba y burlarse de Jareth juntos. Era un tema del cual jamás se cansarían ambos de hablar, de eso y de follar. Por supuesto no tenían problemas, pero ambos eran excéntricos a su manera, lo único normal que tenían en común era chismorrear de Jareth o del ex de su novia. —Porque mejor no te sientas y comemos juntos helado, Claire. — No gracias, no tengo ganas de compartir nada contigo y mucho menos mi tiempo. Ella regresó molesta a su mesa dándose cuen

