Ella sabía que él tenía amantes fugaces de una noche, pero no alguien a quien le permitiría algo así — y sobre todo cuando, porque no saliste en todo el fin de semana, lo pasamos juntos. —Bueno, verás…— Christian no sabía ni por dónde empezar a contarle a Claire lo que había pasado esa mañana ahí a unos escasos minutos de él haber entrado a su oficina — un fantasma, me encontré con un fantasma, aquí en la oficina— respondió por fin parándose de su asiento y así poder caminar por la oficina. Por supuesto, sabía que con solo decirle eso a Claire lo único que hacía era darle aún más curiosidad, por lo que tras un par de vueltas volvió a sentarse. —Verás hace dos años recuerdas que me fui de vacaciones a viajar por crucero, bueno, ahí conocí a un chico, esos días han sido los más felices q

