[Ren] – ¡Sr. Dovstolsky! –exclamó Sebástian inmediatamente, entrando con su arma en mano y apuntó a Tom después de escuchar mi quejido. –No pienso tener un combate aquí, solo le estoy haciendo recordar a mi amigo, nuestros agradables tiempos –dijo Tom de manera extravagante y burlona. –¿Se encuentra bien?–Sebástian toca mi hombro al ver que sostenía mi frente. –Sí. –Asiento con la cabeza, entonces mirándolo le hice un gesto, la cual Sebástian ya sabía de la indicación de nuestro siguiente movimiento. Junto con ello presioné el botón de emergencia del gemelo de mi traje, que lo hacía cada vez que sospechaba estar en peligro, de esa forma mis hombres con el aviso del pitido en los audífonos que todos conllevan, tomarían su posición de alerta a cualquier movimiento del enemigo. –Tom... –

