POV DE CLAUDIA. Me levanto con mucho ánimo. Hoy es otro día en el que tendré cinco largas horas con mi amado profesor. Estaba ansiosa de llegar al instituto y perderme en esos ojos eléctricos. Grande es mi decepción cuando llega la hora de química y mi amado profesor no aparece. Quién lo hace es el inspector para decirnos que Demián estará ausente los siguientes días hasta solucionar un inconveniente. Una vez que él inspector sale el rebullicio en el aula se desata. Yo no me levanto, recuesto mi rostro sobre el pupitre suspirando con mucha decepción. Lo único que me animaba era que vería a Demián, pero ni eso ocurrió. La hora libre que otras veces me resultaban divertidas, ahora me estaban sabiendo agrias y aburridas. Mis amigos sé acercan deduciendo que aún sigo triste por mamá. En r

