POV DE CLAUDIA Al día siguiente, me desperté temprano como todos los días. Papá ya no tocaba mi puerta. Ahora que mi abuela estaba en casa, él podía descansar hasta más tarde. Subí al recorrido con la ilusión de todos los días: esperar que mi amado profesor de química me mirara y sonriera un poquito. —Loren, ¿soy infiel si tengo novio y pienso en otro? —pregunté muy preocupada. Le vi a Loren sonreír antes de hablar. —No, pero si piensas en otro, ¿por qué no terminas con tu novio y sales con el que te gusta? Suspiré con la respuesta de Loren; se escuchaba fácil, pero era imposible. —Es que el que yo pienso no me pela —dije con decepción. —Entonces, dedícate a estudiar y olvídate de los hombres. Todos son iguales, unos infieles, mentirosos. Me sorprendió su respuesta y miré a Agus, q

