POV DE CLAUDIA —¡Claudia! —gritó papá, y yo me sobresalté. Mi corazón se aceleró porque esa voz traspasó el alto volumen de mis audífonos. Bajé rápidamente al llamado de mi padre. Estaba en el despacho, de espaldas, bebiendo una copa. —¿Qué pasa? —pregunté temerosa. Se giró para verme, muy enojado. Tragué saliva y sentí que mi cuerpo temblaba. —¿Sabes de dónde vengo? —No —negué con la cabeza, aun temblando. —¡Siéntate! —gruñó entre dientes. Tenía mi celular en la mano. Justo en ese instante, entró una llamada de Max. El grito de papá me hizo saltar. —¿Quién llama? —indagó molesto. Miró el móvil y luego agregó—: Mejor dame ese teléfono. —¡Es Max! —respondí nerviosa. —Max... Max… Ese es tu amiguito con el que pasas en el aula conversando y no atiendes las clases que Demián te da. A

