— Buenos días Susy. ¿Tengo algo importante para hoy? — Todos los pendientes de cierre de mes están es tu escritorio. Te han traído algo y tome el atrevimiento de pedir que lo dejarán en tu oficina ¡Buenos días! Aunque noté algo de picardía en sus palabras, no le hice caso y seguí mi camino a la oficina. Cuando voy entrando siento la aroma de las rosas que golpean mi nariz al mismo tiempo que aprecio un inmenso ramo de rosas rojas sobre mi escritorio. Me acerco y tomo la nota. Nota: Gracias por mostrarme la belleza interior de los colores. Eres esa realidad que al final de cada noche se convierte en un dulce sueño. ¿Quieres compartir las noches que le restan a tu vida junto a mi? — Es que él estan dulce. Pienso para mi mientras disfruto la exquisita aroma de las rosas. — Me alegra que

