capitulo 5: pensamientos y emociones

868 Words
“pensamiento de Elise” “Me sentí envuelta en un calor que me hizo olvidar mis miedos. Los besos de Héctor eran suaves y cálidos, y su tacto me hacía sentir segura. A pesar de saber que tenía más experiencia que yo, me sentí cómoda en sus brazos. “¿Estás lista?”, me preguntó, y mi respuesta fue automática. “Sí”, dije, sin pensarlo dos veces. Su sonrisa me hizo sentir aún más cómoda, y cuando sus manos se posaron en mis muslos, sentí que me estaba abriendo a él, no solo físicamente, sino también emocionalmente.” Al minuto siguiente en el que sus manos se posaron en mi muslos sentí como Héctor me acomoda En cuanto Héctor me acomoda lo empiezo a sentir algo dentro de mi “Ah Héctor que es esto” le exclamó Tranquila preciosa segura que estás lista por qué aún no llego, menciona Héctor Que no ah llegado como es que estoy se puede sentir tan bien sin que llegue “pienso” Héctor continua besándome y aproximadamente un par de segundo después se levanta un poco se inclina hacia mi toma mis dos manos las cuales cruza inmediatamente, “relájate “ menciona al escuchar esa palabras siento como Héctor llega por completo ¡Ah! Héctor Siento como Héctor realiza movimientos lineales cada vez más certeros que el anterior “Fin del pensamiento de Elise” “Pensamiento de Héctor” Mientras me acercaba a Elise, sentí una atracción irresistible hacia su belleza. La lencería que llevaba parecía diseñada específicamente para resaltar su figura, y cada centímetro de su piel parecía suave y delicado. Sus besos fueron como una lluvia de fuego que me consumió por completo. Al mirarla a los ojos, vi una conexión emocional profunda que me hizo sentir relajado y seguro. Su presencia me calmaba, y su cercanía me hacía sentir vivo. Mientras la abrazaba, sentí que cada movimiento mío se volvía más intenso y apasionado. Su cuerpo se ajustaba perfectamente al mío, y sentí que estábamos hechos el uno para el otro. En ese momento, supe que Elise es la mujer de mi vida. La pasión y la emoción nos consumieron por completo, y nos perdimos en un beso apasionado que parecía no tener fin. Nuestros cuerpos se movían al unísono, como si estuvieran bailando al ritmo de nuestra propia música. La habitación a nuestro alrededor se desvaneció, y solo quedamos nosotros dos, suspendidos en un momento de pura magia. El tiempo se detuvo, y todo lo que importaba era el presente, el aquí y el ahora. Finalmente, nos separamos, jadeando y sonriendo. Elise se recostó en mi pecho, y yo la abracé, sintiendo su calor y su cercanía. —Te amo —le susurré al oído. —Yo también te amo —me respondió, su voz suave y melodiosa. En ese momento, supe que nada podría separarnos. Éramos dos almas destinadas a estar juntas, y nada podría cambiar eso. “Fin del pensamiento de Héctor” Después de un rato, Héctor me miró y sonrió. —Vamos, te llevaré a casa —me dijo, ofreciéndome su brazo. Acepté y juntos caminamos hasta su coche. El paseo fue agradable, y la noche estaba llena de estrellas. Me sentía feliz y relajada en su compañía teniendo en todo momento su mano enlazada con la mía Al llegar a mi casa, Héctor se detuvo dos casas atrás de la puerta de mi casa , al estacionarse me da un último beso y me observa con ojos brillantes. —Tenemos que tener cuidado —me dijo, su voz baja y seria. —Nadie debe vernos. Asentí, entendiendo la situación. Héctor me tomó de la mano mientras me bajaba del carro y me llevo hacia el camino que da a mi puerta como dos enamorados Me despedí de él con un beso rápido y suave, y luego me di la vuelta para dirigirme a mi casa sin hacer ruido alguno Mientras Héctor se quedó vigilando para asegurarse de que nadie nos hubiera, al recibir mi mensaje de que ya estaba por entrar a mi casa Héctor se dió la vuelta subió a su auto y se alejó en la oscuridad, desapareciendo en la noche. Al llegar a mi cuarto solo pensé en que la noche había sido mágica, y me sentía como si estuviera flotando en el aire. Pero justo cuando estaba a punto de acostarme, escuché mi teléfono sonar. Era un mensaje de texto de Héctor, el cual decía: "Me encantó, estuviste maravillosa, te amo". Después de contestar con un "te amo", me preparé para dormir, cuando mi teléfono sonó nuevamente. Tomando mi teléfono rápidamente, pensando que sería Héctor, me di cuenta que era de un número desconocido. Mientras mi corazón latía rápidamente por el miedo de que alguien nos haya visto, leía el mensaje. Era una sola frase: "No te fíes de él". Aunque esa advertencia parecía preocupante, dejé mi teléfono en mi cómoda y me fui a dormir, tratando de no pensar en aquel mensaje, únicamente enfocando mis pensamientos sobre esta noche con Héctor y en el sin fin de emociones que me hizo sentir. Pero ¿qué pasaría si alguien descubriera nuestro secreto?
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