Veinte

3067 Words
HyukJae Después de aquella conversación con DongHae, todo pareció ser un poco más tranquilo. El comenzó a dejar de pensar tanto, y por ende yo también. Sin embargo había algo que... me tenía intranquilo. DongHae y su cuerpo. Su cuerpo tenía algo que me hacía mirarlo y cuando menos me daba cuenta, más lo tocaba. Me encontraba de repente acariciando su cabello, sus brazos; me venía tocando su espalda y apoyando mi mano en su cintura. Sabía perfectamente que aquello se llamaba atracción, pero nunca antes la había tenido con nadie. Era algo nuevo y no sabía como controlarlo. -¿Te encuentras bien?. Miré a Yuri que me miraba preocupada. -Oh si.- le sonreí y comí el último trozo de tarta que hizo.- Sólo pensaba. -¿Se puede saber en que?. -Tu sabes... -En el señor DongHae ?.- preguntó pero ella ya lo sabía. Asentí. -Podrias invitarlo de vez en cuando.- dijo.- me agrada y me gustaría tenerlo por aquí. -Tambien le agradas, ayer y hoy preguntó por ti. Dijo que te invitaría si no tendría al pequeño en su casa. -¿Se quedó? -DongHae aún no dio el si, pero se encariñó. -Entonces si se quedará...- aclaró la garganta.- ¿Y lo llevaron al veterinario? Me tensé. Había visto a Yesung después de mucho tiempo. Aquello me había dejado en la cabeza, recuerdos que no tenía presente. Pareciera como si todo lo relacionado a Yesung se hubiese borrado y al verlo todo regresó. Por ello pensé tanto cuando regresé a mi coche. Por eso me sentí realmente triste. Si bien sabía que lo que dije acerca de el, estaba mal.. ahora que conocí a DongHae, entendí lo hiriente que fueron mis palabras. DongHae me hizo dar cuenta de eso. -Si.- respondí.- Vi a Yesung.. -¿Yesung?.- Yuri hizo una expresión triste.- Hace muchos años no sé de el... ¿Hablaron?. -No realmente, sólo lo saludé.- suspiré.- Me escapé de allí, no soporté. -Es entendible, el... es un expulsado. -No es eso lo que me impide hablarle. Nosotros no quedamos en buenos términos, fui un idiota. -Es raro escucharte decir esa palabra. -Oh.. disculpa. -Está bien. Me levanté y le ayude a levantar todo lo que ocupamos en el almuerzo. -Saldré.- me dijo.- Iré a enseñar y luego a casa de mis padres. -¿Debería acompañarte?.- pregunté. -No, sólo estará mi madre. Así que puedes ir a verlo.. -Dijo que hoy debía ir a ver un trabajo en una veterinaria.- le conté.- Fue hace unos días, pero lo llamaron para hoy. Aún así lo llamaré, quizás ya regresó. -HyukJae...- Yuri me tocó el brazo.- ¿Te molestaría que yo tenga el número del señor DongHae?. -¿Eh? No.. claro que no. Te lo paso si quieres. -Gracias.- sonrió. Eso fue raro, pero aún así no dije nada. Yuri se fue y yo al comprobar que DongHae estaba en su casa, también me fui. Era día sábado, no tocaba enseñar ni trabajar. Mi padre me invitó a casa, pero mentí que tenía mucho trabajo. Sabía que el quería hablar de esa noche, que me regañaria por dejar plantado al señor Nae e irme supuestamente al hospital con Yuri. No tenía ganas de escuchar sus reclamos, además me sentía bien y feliz. Con el señor Nae lejos, todo era mejor. Entré a casa de DongHae, sin tocar el timbre porque me lo prohibió. -Hola.- le saludé y me senté a su lado en el sofá.- ¿Qué ves? -Hola.- sonrió.- Una película. El pequeño gatito llegó a mi y se subió en mis piernas. -Hola bebé.- lo acaricie.- Debemos pensarle un nombre. -Supongo...- dijo y tomó al gatito en sus brazos.- No quería que se quede y ahora no quiero que se vaya. -No tiene porque irse. -Lo sé.- dejó un beso en su pequeña cabeza.- ¿Crees que lo cuidaré bien?. -Sé que lo harás, no te preocupes. Asentió y siguió dándole besos al pequeño. Sus besos hacían un sonido al que jamás le había prestado atención. Los miré y quedé hipnotizado por la forma que tenían, además de ser de un color rosado y se estiraban de vez en cuando. Sus labios.. eran hermosos. -Quiero besarte.- dije. El se detuvo y me miró todo rojo. Aún así se acercó lentamente a mi y dejó que lo besara. Su boca estaba caliente y húmeda. Dejó que mi lengua entrara, apoyo sus manos en mis hombros y cuando degusté su paladar, clavó sus dedos. Debajo de mi vientre se sintió caliente. Me separé de el rápidamente y me puse de pie. -¿Qué pasa?.- preguntó. -Nada.- reí nervioso.- Sólo pensé que no deberíamos estar encerrados aquí, hace un buen día. -¿Quieres salir? -Claro, vine en mi bicicleta, ¿Te parece dar un paseo? -Está bien.- sonrió.- aún no usé la bicicleta que arreglaste para mi. -Vamos a usarla entonces.- le tendí la mano y se puso de pie. -Ire a ponerme algo cómodo. Asentí y lo solté. Al dirigirse a su habitación lo miré. Su espalda era ancha y su cintura pronunciada. Abrí grande mis ojos ante aquellos pensamientos. Me dirigí corriendo a la cocina a mojarme el rostro. No debía pensar esas cosas. No de el... -¿Qué haces?.- preguntó detrás de mi. Di un salto del susto. -Solo estaba buscando alguna botella para llevar agua. Me miró extrañado, pero no preguntó más. -Aqui hay una.- sacó una de la alacena y la llenó de agua. Aseguramos la puerta principal y cubrimos esa entrada con un sofá. No queríamos arriesgarnos a que fuera su madre, entre y encuentre al gatito. Salimos por la ventana de su habitación y también la aseguramos. -Tiene frenos ¿Cierto?.- preguntó cogiendo la bicicleta. -Claro. -Creo que está atodara.- dijo después de intentar moverla.- oh si tiene un alambre aquí. Se agachó a quitarlo pero parecía no poder sacarlo. Hizo fuerza. Tragué saliva. Las venas de sus brazos se marcaron. -Listo.- dijo.- ¿A donde vamos?. -Venas..- respondí y su risa me llamó la atención. -No conozco un lugar llamado venas ¿Sabes? -¿Eh?.- y cuando me di cuenta me sonrojé.- Digo.. Al parque. -Vamos entonces. Salimos a la calle y cada uno en su bicicleta comenzamos a andar. Casi todo el camino al parque estuvimos uno al lado del otro. Cada vez que podía, le regalaba una sonrisa y el me las devolvía. No podía creer lo contento que ponía eso. Al llegar al parque, nos encontramos con un camino para ciclistas, pero nos obligaba a ir uno delante de otro. -¿Vas primero?.- preguntó. -No, tu ve. Yo te seguiré. -Bien, pero vamos rápido.- advirtió.- Quiero ejercitarme. - No te canses hermoso.- solté. Su rostro se tornó rojado, no respondió y siguió el camino. Lo seguí y le seguí el ritmo, aunque era cansador; se había tomado en serio lo de ejecitarse. Mi camiseta se llenó de transpiración, mi rostro estaba caliente y mi cabello mojado. Miré a DongHae que seguía y parecía no cansarse. Su camiseta también estaba mojada.. se pegaba a su espalda. Tragué saliva y bajé mis ojos. Su trasero... Sé movía al ritmo de sus piernas. Bien formado, carnoso y... Quedé sin respiración ante esos pensamientos, pero no fue lo único que hice, pues al distraerme no pude controlar la bicicleta cuando pasé por encima de una piedra. Perdí el equilibrio y caí. -Auch.- dije abriendo los ojos. El costado de mi pierna tenía una herida. -¿Estas bien?.- preguntó DongHae que llegó corriendo hacía mi y se arrodilló a mi lado. -Si.- le respondí.- simplemente me lastime allí. Miré la camiseta blanca pegada a su pecho, quedando caso transparente y mostrando sus pectorales y abdominales. -Ven.- se puso de pie y me dio su mano para ayudarme a levantarme.- ¿Puedes caminar?. -Si.- le mostré. La herida dolia, pero al ser pequeña era soportable. Tomé la bicicleta y el la suya; esa que dejó tirada por llevar a mi. -Descansemos un poco.- dijo.- allí hay un banco vacío. Miré a nuestro alrededor, había gente. Dejamos las bicicletas a un costado, apoyadas en un árbol y nos sentamos. Yo me senté y DongHae se puso de cuclillas delante de mi. Se recogió la mitad de su cabello y lo amarró arriba. Estaba sudado. -Limpiaré esto.- advirtió. Dejó caer un poco de agua en mi herida y con una toalla la limpio. -Gracias.- acaricie su rostro y sin querer pasé mi pulgar por su boca. El se puso rápido de pie, para sentarse. -Debes ser cuidadoso cuando conduzcas una bicicleta. -Es la primera vez que me pasa, me distraí. -¿Con que? No podía decirle que me caí por estar mirando su trasero. -Tengo sed, me convidas.- cambié de tema. -Dejame un poco.- me entregó la botella y bebi. -Toma. El también bebió, y su cuello se movió al ritmo de los tragos, su piel estaba mojada y también se le marcó una vena. Bajé la mirada. ¿Qué me sucedía?. -¿Estas bien?.- preguntó. -¿Eh? Si , estoy bien. Frunció el ceño. -Estas raro. -No pasa nada.- puse mi mano sobre su rodilla. Error... Su suave y caliente piel se sintió bien en mi mano. Aún así no lo solté; lo estaba disfrutando. Me sonrió. -Queria hablarte de algo. -¿De qué?.- lo solté para no distraerme, y prestar atención a sus palabras. -Sobre el trabajo que fui a ver hoy. -¿Lo conseguiste?. -Si, comenzaria el lunes pero..- hizo una mueca.- Necesito saber si no te molesta, porque si lo hace... no iré. -No entiendo, ¿Por qué me molestaría?. -Yuri.. Ella me mandó a ese lugar. -¿Yuri?.- pregunté.- Oh... Siwon ¿Cierto? -¿Siwon? No se quien es esa persona.. -Entonces Yunho. -Si... Asentí varias veces.- Ahora entiendo porque Yuri preguntó eso y porque quería tu número. -No quería ocultarlo.- dijo.- Al principio no me parecía correcto decirte algo que Yuri me confió, pero tampoco quiero que haya secretos entre nosotros, mucho menos si hay personas que conoces en medio.- habló rápido y nervioso. -Hey.- tomé su mano.- tranquilo, está bien. Trabaja con Yunho si es lo que quieres. No me molesta, es más me gustaría saber como se encuentra el. -¿Era tu amigo?. -Conocido, era amigo de Yuri y es hermano de Siwon. -Solo conocí a Yunho... -Seguramente conocerás también a Siwon. Es un buen chico, con el si llegué a tener una amistad. -¿Puedo hablarle de ti, si es que lo conozco?. -Claro, pero..- sonreí travieso.- si le hablas de Yuri, le gustará más. -¿Eh? -Siwon estaba enamorado de Yuri, y tengo el presentimiento de que era correspondido. -Oh.. entonces, por eso ella quería que fuera. -Queria ayudarte, y haciéndolo también se ayudaría ella. Estoy seguro de que ella quiere saber como están ellos. -Deberia ir, si se amaban... -No es fácil.- hice una mueca.- Pero debe haber una razón si Yuri no los buscó antes y ahora si. Ayudala por favor. -Lo haré. Llevó la botella a su boca y estaba dispuesto a ver otra vez ese espectáculo, pero de repente llegó una pelota que chocó en su mano, haciendo que la botella cayera en sus piernas. -¿Estas bien?.- pregunté preocupado. -Si, pero..- se puso de pie y suspiró.- Mojó todo mi pantalón. Fue una locura mirar ese pantalón, porque al mojarse de pegó a su cuerpo e hizo notable un bulto entre sus piernas. Mi entrepierna se removió. Enojado conmigo mismo, me puse de pie , tomé la bicicleta y comencé a andar. No debería tener pensamientos impuros con el. No quería que fuera asi.. No quería que sólo la atracción física me amarrara a el. -¿Qué estoy haciendo?.- gruñé. -¡HyukJae!.- lo escuché gritar. Fui más rápido, pero me detuve al encontrarlo bloqueando mi camino. -¿Qué pasa?.- preguntó intentando recobrar el aliento, que seguramente perdió al esforzarse en alcanzarme. -Dejame ir..- supliqué. -¿Hice algo que te molestó? Si es así disculpa.. No fue mi intención.- Dijo con desesperación. -No tu no.. es que yo... -Hablemos entonces.- sus ojos reflejaban miedo. No, no quería eso. Lo que menos quería es que el tuviera esos sentimientos otra vez. Me armé de valor. -Tengo miedo de mis pensamientos.- solté.- desde hace días que te miro de una manera que no debería, o siempre fue así pero recién me doy cuenta. -¿De qué hablas?. -Miro su espalda, tus brazos, tu cuello, tus piernas.- tomé aire.- miró tu trasero y acabo de mirar tu entrepierna... DongHae se sonrojó por completo. -Hyuk... -Y tengo pensamientos de mi tocando todas esas partes y besando y.... -Para.- dijo suavemente. Sé bajó de su bicicleta y la dejó caer, para acercarse a mi.- Yo también tengo esos pensamientos sobre ti. -No quiero que sea así, no quiero que sea sólo por nuestro físico. Odio pensar que lo nuestro es sólo carnal. ¿Cómo puedo tener esos pensamientos impuros de ti? El tomó mi mano y me miró profundamente. - Lo nuestro en un principio no fue carnal HyukJae. Fue la esencia del otro la que nos atrajo y..- apretó mi mano.- Si yo quiero tocarte, besarte y hasta tengo deseos de tener sexo contigo, es porque te quiero. -DongHae...- dije enternecido. -No tengas miedo a lo que piensas o sientes, por favor.. No te contengas conmigo.- puso su otra mano sobre la mía.- Quiero todo lo que venga de ti y eso no está mal. No es impuro, es humano. Lo abracé fuerte. -Perdon por comportarme asi. -No te disculpes. -Pensaré en lo que me dijiste. -Hazlo..- se separó de mi.- piensa y ven a casa cuando tengas una decisión, pasa y dime que no quieres, pero si tu decisión es otra..- sonrió tímido.- pasa y besame. ****** La congragacion se sentía diferente sin el señor Nae. Yo me sentía diferente.. Estaba tranquilo. Papá me trató fríamente y por ende mamá y Sora se contuvieron cuando me saludaron ; no hubo abrazos. Yuri y yo nos sentamos cerca de los padres de esta. El sermón comenzó. " Levítico 15:2 Hablen con los israelitas y díganles: ‘Si un hombre tiene una secreción* de su órgano genital,* esta secreción lo vuelve impuro" Impuro... una palabra que el día anterior había pensado, pronunciado y escuchado. La pensé y dije yo; diciendo casi las mismas palabras que el orador dijo. "Levítico 15:16-17 16 ”’Ahora bien, si un hombre tiene una emisión de semen, debe bañar todo su cuerpo en agua, y será impuro hasta el atardecer.a 17 Debe lavar con agua cualquier prenda de vestir o cualquier cosa de piel manchada de semen, y esta será impura hasta el atardecer." Pensé en eso primeramente, pues era lo que me enseñaron. Lo creí correcto toda mi vida, pero llegó DongHae con su. "No es impuro, es humano". Me sentí entre lo que decía nuestra Biblia y lo que decía DongHae. ¿Cuál estaba en lo correcto? Desde aquel primer beso con DongHae, habíamos hecho cosas.. besos, abrazos, mordidas, y en dos ocasiones, mi pene se puso duro. No le di mucha importancia, pues tenia mi cabeza ocupada en otra cosa. Luego de que me sentí más tranquilo, me di cuenta de mis miradas y pensamientos hacía el, hacía su cuerpo. Me asusté, pues podía ser castigado por el señor. Aún así... No podía detenerme, no quería. Quería ser humano junto a DongHae. La mano de Yuri llamó mi atención, la miré. -Vamos a casa. Miré a nuestro alrededor y todas las personas comenzaron a levantarse. -¿Te molesta si me voy a DongHae?. Sonrió. - No, pero déjame llevarte. ***** Abrí la puerta, la cerré y di unos pasos. Estaba en el pasillo, en la puerta del baño. -HyukJae...- susurró. No tenía camisa, miré su cuerpo. Rompí la distancia entre nosotros y lo besé. -Esta es mi respuesta.- susurré.- metí mi lengua en su boca. Lo tomé de la cintura y empujé al baño. Su suave piel se prestó a ser tocada por mi. Una de mis manos fue a su pecho y la otra a su espalda baja; lo acerqué a mi. DongHae besó mi cuello. -Chupa.- susurré. Obedeció; sus labios succionaron mi piel y su lengua se movía habilidosamente. Dejé de pensar. Mi mente se puso en blanco. Éramos solo el y yo. -HyukJae..- susurró. Lo miré, sus ojos estaban dilatados y su boca roja. -Tocame. Tomó mi antebrazo, y guió mi mano hacía abajo, hacía su trasero. -Toca, tocame lo que quieras. -DongHae.. -Asi.- movió mi mano, haciendo que toque todo su trasero. Su lindo trasero.. carnoso... Apreté mis dedos con fuerza y prácticamente lo levanté. -Ah..- gimió.- Si.. Lo besé con brusquedad, y el me correspondió de igual manera. Con mi otra mano abarqué la nalga que había dejado abandonada y comencé a amazar. Tal y como quise hacerlo cuando el estaba montado en su bicicleta. Sentí una de sus manos en mi nuca para empujarme a sus labios, y la otra bajó por mi pecho, por mi abdomen, hasta mi pantalón. -Hyuk.. Seguramente quería preguntar, pero me anticipé. -Tocame por favor. Su mano bajó y quedó sobre mi entrepierna. -Estas duro.. -Mmm.- gruñí. Su mano bajó, subió, bajó y siguió así. Sensaciones nuevas.. muy buenas. Todo el calor que tenía, se concentraba en ese punto, donde su mano trabajaba. -Mete tu mano.. - suplicó haciendome notar lo duro que se encontraba. Pegó su erección a mi pierna derecha. Inhalé y sostuve el aire cuando hice a un lado su pantalón dándole lugar a mis manos y tocar su piel. Mucho mejor de lo que había imaginado. DongHae desprendió el botón, sus manos frias tocaron mi caliente m*****o. -Esto... Empuñó para subir y bajar. -Me encantas.. -Te quiero.- susurré. Su mano aumentó de ritmo y no aguanté. Eyaculé.. Lo hice en su mano, y se sentía bien. No importaba si lo consideraban impuro. Para mi era algo de humano. Un humano que quería a DongHae.. -Te quiero mucho.- solté su trasero y lo abracé. -Estoy feliz.- dijo con sinceridad. Buenas noches!! Espero les haya gustado este capítulo ♡ lo hice con amor ahre. También espero hayan disfrutado esta "pequeña maratón".
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