Lukas corrió tras Sofía, tratando de alcanzarla antes de que llegara a la puerta principal. —¡Sofía, espera! ¡No es lo que piensas! —gritó, ella ya había llegado al porche y los amigos de Lukas no perdieron oportunidad de burlarse de ella. Las risas y conversaciones del grupo resonaron en el vestíbulo opulento. Los amigos de Lukas los esperaban, incluyendo a Fabi, cuya sonrisa burlona no presagiaba nada bueno. —¡Mira quién llegó! —exclamó Fabi, mirando hacia Sofía con una sonrisa maliciosa. —La reina del orden y perfección, la chica señorita perfecta. Al ver que Sofía esbozó un rictus de molestia en su rostro, siguieron burlándose y uno de ellos habló. —¿No nos quieres aquí? —preguntó otro, fingiendo desilusión. —Pues lástima, no vinimos a verte a ti. —Yo tampoco esperaría tener visi

