Alessia . después de regresar a casa subo a mi habitación sin decir nada más, mis mejillas aún siguen enrojecidas por lo que ocurrió dentro de aquella oficina y estoy segura de que Dante pudo notarlo, aunque creo que Renzo no se dio cuenta. Camino de un lado a otro pensando en todo lo que sucedió, han pasado dos horas desde que regresamos, entro a darme una ducha breve, pero nada logra apagar este fuego que me está quemando por dentro, uno de deseo por estar en su cama y que no se apagará hasta que al fin suceda, así que sin pensarlo más me coloco mi bata sin nada debajo de ella y camino hasta la habitación de Aidan. Entro a su recamara sin tocar y cierro despacio la puerta, este lugar es muy frío, la luz está apagada, sin embargo puedo sentir su aroma embriagarme de inmediato, este lu

