Capítulo 12: Pequeñas preguntas, grandes dudas Desperté sintiendo mi cuerpo entumecido, mis párpados parecían pesar miles de toneladas, intentaba abrirlos, pero no podía ver claramente, todo era borroso, ¿Dónde estaba? Intenté recordar lo que había pasado pero un fuerte dolor de cabeza detuvo mis pensamientos, toqué mi frente haciendo una pequeña mueca de dolor. —No te esfuerces, el cuerpo humano toma tiempo para recuperarse—susurró una voz femenina. La identifiqué sin problema intentando verla con claridad. —¿Haidee? —No te preocupes, estarás bien—acarició mi cabello. Todo estaba en silencio, adoraba lo tranquilo del lugar, mi cabeza estaba a punto de estallar y hasta escuchar mi voz me atormentaba—Jessie te trajo de inmediato. Su

