20. —¿Está listo? — le pregunto a Arthur a la mañana siguiente mientras guardo mi teléfono en mi bolso, asintiendo, se pone la chaqueta y abre la puerta —Volveré está noche — le aviso a mis padres —¡Diviértanse! — grita mi madre desde la cocina —¿Deberíamos ir primero a la cuidad? — le pregunto a Arthur mientras miro a los alrededores —Si, podemos hacer eso — responde con una sonrisa y entrelaza nuestras manos, le devuelvo la sonrisa y jalo de él para la ciudad —Solía estar mucho en la ciudad, iba de comprar casi no oso el tiempo, hasta creo que podía considerarme como una adicta a las compras — le cuento a mi novio mientras paseamos por las calles —¿Con tu madre? — Arthur me pregunta curioso —Si, a veces, pero más con Pamela, la que era mi mejor amiga — respondo, evitándolo —

