—Hola preciosa — la saluda Fernando con esa voz que logro enamorarme hace tantos años atrás… [Veinticuatro años atras] Camino por el parque con mi pequeña Samantha de dos añitos, recién cumplidos. La observo sonriendo como corretea por todo el parque torpemente. De vez en cuando cae pero rápidamente se levanta riendo. Me siento en una banca, los pensamientos me llevan a otro mundo, pensando en lo que podría haber sido mi vida si mis padres no me hubiesen obligado a casarme con Oscar, un hombre proveniente de una familia adinerada, pues para mis padres lo más importante siempre fue el dinero. Hace tres años estoy casada con él y aunque ha sido un hombre muy amable y considerado no puedo quererlo, intento juro que lo intento pero no logro sentir ni la más mínima sensación que sentía con

