“SOLO UNA PESADILLA” El grito de Emily me hace despertar exaltada provocando que sin querer tiré a Adam de la cama. Me asomo lentamente para verlo y su gesto de dolor me causa gracia. —Lo…lo siento — digo sonriendo inocente, tratando de ocultar mi risa. —Está no es la manera de despertar que imagine — dice y ahora si dejo mi risa salir. Aunque no dura mucho ya que los gritos de mi pequeña nuevamente resuenan por la casa. —¡Mami! ¡Mami! ¡Mami! Rápidamente me levanto buscando mi ropa por todos lados y Adam se apresura a ponerse un pantalón de franela y va a ver qué le ocurre. Desesperada por no encontrar mi pijama voy a la maleta que me preparo Laura y busco algo que ponerme. Me sorprendo al ver la cantidad de lencería ultra diminuta y para qué negarlo, demasiado sexy que hay. «Juro

