Al recordar la escena en la que Dereck le hacía bromas al bebé, Aria, casi de forma inconsciente, llevó su dedo a la mejilla de Denny. Apenas rozó su rostro cuando una sonrisa se dibujó en los labios del bebé. —¿Es tan fácil quedar satisfecho? ¿Un simple toque te hace tan feliz?— Aria ni siquiera se dio cuenta de la leve sonrisa que se formaba en las comisuras de su boca. Kate salió con una taza de té humeante. —¿Dónde está Dereck?— —Se fue.— —¿Tan pronto? Pensé que se quedaría a cenar.— —No debería estar en un lugar como nuestra casa. Es mejor que se haya ido pronto.— Kate bajó la mirada hacia el pequeño bebé en el suelo. —Él también estaba mirando a Dereck hace un momento. No sé por qué le gusta tanto. Apenas lo ha visto unas cuantas veces.— Solo entonces Kate se dio cuenta de

