Aria apretó los puños. Ya estaba al borde del colapso por la desaparición de su hijo, y las palabras de Emma no hicieron más que echar leña al fuego. Aria respondió con voz helada: —Si no puedes hablar como un ser humano, entonces cierra la boca y no vuelvas a mencionar a mi hijo—. —Vaya carácter… lo diré de todos modos. ¡Te lo digo claro! ¿De verdad crees que eres otra Cenicienta? ¿Que puedes cambiar tu miserable destino acostándote con Dereck? Zoe Adams es la señora Moretti. ¡Tarde o temprano la familia Moretti la traerá de vuelta! ¡Y entonces tu vida será mucho más dura! — El corazón de Emma ardía de rabia. —Simplemente desprecio a tu hijo, ¿y qué? ¿Te atreves a castigarme?— Aria no pudo soportarlo más. Levantó la mano y la abofeteó con todas sus fuerzas. El sonido fue claro, se

