—Quédate aquí y cuida de los dos niños por mí. Volveré más tarde —dijo Dereck. Al notar que él parecía un poco abatido, Aria se preocupó. —¿Ocurrió algo?— Él esbozó una leve sonrisa. —No te preocupes. Es solo un asunto temporal que debo atender. Tú ocúpate de los niños. —De acuerdo. Dereck levantó la mano con la intención de tocarle el hombro para tranquilizarla, pero ella lo esquivó instintivamente. Por mucho que él hubiera hecho por ella, Aria siempre mantenía una distancia clara, como de costumbre. La sonrisa de Dereck se desvaneció ligeramente. —No te vayas. Espérame. —Está bien. Aria intuyó que algo no iba bien, pero no preguntó más. Él no parecía dispuesto a hablar del tema. Le estaba profundamente agradecida a Dereck y no quería involucrarse en los asuntos internos de su

