No sabía cómo contarles exactamente lo que había sucedido. Ellos ya me veían como un monstruo como lo era mi padre. No podía culparlos, incluso yo, a veces, me preguntaba si era igual que él. "¿Intentaste matarla?", me pregunta el señor Fawn, esperando que responda. "No pude controlarme. Nunca quise lastimarla. Solo estaba respondiendo a su intento de matarme primero", confieso derrotada. Nada de lo que dijera cambiaría su opinión sobre mí. Era verdad que intenté matar a Anya ese día. Nada de lo que dijera o hiciera cambiaría eso. Aún me sentía culpable por eso. No quería ser como Anya o como mi padre. Nunca fui ese tipo de persona; nunca me gustó lastimar a nadie. "Fue horrible", llora Anya con lágrimas falsas. "Quedaré marcada de por vida. Fue tan aterradora. El agua detrás de ell

