Libro 3 Capítulo 59 Antes de que pudiera entender lo que intentaba decirme, escuché otro fuerte estruendo. Quienquiera que fuera el que nos golpeó hace unos segundos lo estaba haciendo de nuevo. No fue un accidente; nos golpearon intencionalmente por detrás. Dante arroja su camisa sobre mi cuerpo antes de lanzarme fuera del jeep. Pensé que tocaría el suelo, pero para mi sorpresa, se transformó justo ante mis ojos y mi cuerpo cayó encima de su lobo antes de que siquiera tuviera la oportunidad de tocar el suelo. Era la primera vez que estaba cara a cara con el lobo de Dante. Extrañamente, me brindaba gran consuelo. Me aferré a él mientras corría por el bosque conmigo sobre su espalda. No pude resistir acariciar su pelaje n***o; incluso había algunas manchas de color marrón. Era hermoso y

