Capítulo 25 Jimin despertó por la mañana con una tonta sonrisa en el rostro, podía estar somnoliento pero el primer pensamiento que tuvo fue sobre el beso de anoche. El chico de veintidós años giró en la colchoneta encontrando la cama vacía y arreglada, miró la hora en el despertador teniendo algo de tiempo para arreglarse, debía llevar a Hye a clases. Se levantó dirigiéndose al baño haciendo sus necesidades de cada mañana. Cuando bajaba las escaleras con un rostro más despierto, escuchaba algunas voces de la cocina, HyeLin acomodaba la mesa mientras la señora Park comenzaba a servir el desayuno. — Oh, buenos días, cielo—saludó su madre. Hye seguía con su pijama puesto, Jimin no tuvo ninguna mirada de

